¡Deja de comprar por imitación!

El ser humano aprende por imitación en casi cualquier ámbito de la vida, hasta que está preparado para desarrollar su propio criterio. Sin embargo, la falta de tiempo, comodidad y sobreinformación actual han provocado que muchas personas se hayan acomodado y ni siquiera lleguen a desarrollar un pensamiento propio y se limiten a emular eternamente a otros.

Esto ocurre con el vestir pero también con muchos otros ámbitos de la vida, como podréis estar imaginando.

Pero además es que la industria textil es una de las más poderosas e influyentes y su maquinaria trabaja cada día para que esto siga ocurriendo así, y puedan seguir influyendo sobre nuestro criterio. Es normal, al fin y al cabo ellos sólo quieren vender a toda costa.

Lógicamente la culpa no es sólo de un lado, puesto que nosotros, los consumidores, debemos desarrollar nuestras propias herramientas para consumir en nuestro propio beneficio, a corto y medio plazo. Y esto lo conseguimos tomando conciencia de este hecho, eso para empezar. Y luego trabajando para ser cada vez menos influenciables.

Uf, ha salido la palabra trabajar. ¡Qué pereza! Por si ya trabajáramos poco diariamente, también nos dicen constantemente por ahí que debemos trabajar nuestra mente, trabajar nuestro cuerpo y ahora también trabajar para configurar mejor tu armario… ¡Qué rollo! Pero sí, quien algo quiere algo le cuesta, y podemos seguir creyendo que lo cómodo es dejarnos llevar, ir a la web de cualquiera de nuestras marcas favoritas y comprar el look completo y listo, que tengo prisa…

Quizás no vayas por ahí comprando todo lo que lleva el modelo del catálogo, pero seguro que sigues a ese influencer que te gusta y con el que te identificas o te gustaría identificarte y te inspiras en sus looks cada vez que vas a comprar algo, o ves qué te hace falta en tu armario para completar esos looks suyos que te guardaste. Siento decirte que eso también es comprar por imitación.

Entonces, ¿Cómo se debería hacer?

Primero hay que identificar lo que nos pasa y porqué y para ello mi revista «Asesoría de Imagen» quizás pueda ayudarte, pues cuento en detalle todo esto. Lo segundo es aprender a establecer métodos para ir corrigiendo esta tendencia. Y esto también lo cuenta en esta revista. Cómo partir de una armario de básicos e ir desarrollándolo poco a poco para tener el armario y los recursos perfectos para vestir como nos gusta y nos representa.

Sí, sé que soy muy pesado con lo de los básicos, pero quizás nos está ocurriendo lo mismo que cuando éramos pequeños y estábamos en la escuela pensando que sumar, restar, multiplicar y dividir era un tremendo rollo porque eso ya me lo hacía la calculadora… Y no nos damos cuenta que, aunque parezcan tonterías, acomodarnos en ese pensamiento es instaurar en nosotros el camino a la manipulación constante.

Igual que para hacer una ecuación de segundo grado, entenderla, saber sus aplicaciones en la vida real, y dar paso a la capacidad de resolución de otros problemas mayores. El dominar los básicos es la base para llegar a saber combinar con soltura un traje de raya diplomática, con corbata estampada y pañuelo de seda sin parecer un fantoche, o escoger unos mocasines de ante con una cazadora verde khaki y un polo azul marino.

Porque todo esto no se aprende por imitación. Se aprende por análisis, sacando conclusiones, reglas, razonamientos que debemos ir adquiriendo poco a poco y en base a una experiencia que no obtendremos jamás únicamente imitando. No es algo que podamos encontrar en un manual exacto y al detalle, y estudiárnoslo como una lección de bachillerato. Podemos encontrar guías que nos ayuden y faciliten mucho, como lo que pretende ser mi último libro «Cómo llevar un traje», pero igualmente esto es sólo la base inicial para el desarrollo personal de todo ese conocimiento.

Por ello, y esta es una reflexión personal que comparto con vosotros porque precisamente llevo tiempo analizando. Personalmente nunca he llegado a sentirme plenamente cómodo tratando de hacer contenido pensado para imitación, porque mi cabeza siempre trataba de llevarme hacia lo didáctico, lo realmente útil y de valor. Sí, supongo que tiene que existir una parte visual y entretenida, pero pienso que siempre tiene que dar pie a poder profundizar aún más en una temática. Si no se queda en puro y simple entretenimiento, que sólo sirve para pasar minutos delante de una pantalla.

No sé qué piensas tú, pero has llegado hasta aquí leyendo y sólo puedo darte las gracias una vez más. Recuerda que tus comentarios y sugerencias son siempre bienvenidos.

Un saludo


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2 comentarios en “¡Deja de comprar por imitación!”

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