Primera Prueba en Nueva Costura.

Hace unos 15 días realicé mi primer encargo de una chaqueta en Nueva Costura, esa sastrería industrial de la que os hablé a finales del mes pasado y que ha resultado ser todo un descubrimiento. Pues bien, hoy os mostraré los avances de esta prenda en la primera prueba, que como recordaréis comenté que se hacía mediante un testeo de la prenda en esqueleto, a diferencia de la gran mayoría de sastrerías industriales que trabajan ya en la primera prueba con la prenda acabada.

¿Qué diferencia nos aporta esto?

Algunos piensan que este método no sirve para nada y otros, más puristas, opinan que se realiza con el ánimo de confundir al cliente al asemejarse a la prueba de cantos en sastrería artesanal. Sin embargo, desde mi punto de vista, creo que se trata de una práctica con mucho sentido. Ya que la mayoría de arreglos en sastrería industrial se centran en los hombros y mangas de la chaqueta, así como la forma de los bajos del delantero. Todo ello en esta prueba puede ser ajustado de manera mucho más eficiente, y sobre todo sin tener que desmontar de nuevo la prenda ya acabada, con las consecuencias que ello puede acarrear.

En esta prueba pudimos ver ya listos algunos detalles que ya no pueden modificarse, como la amplitud de solapa, la disposición de bolsillos o el cruce -aunque éste último se podrá variar algunos centímetros ya que aún no se ha puesto el ojal.-

Al poder montar la manga con alfileres podemos comprobar si es necesario girarla hacia adelante o hacia atrás -aspecto que no es tenido en cuenta en algunas sastrerías industriales, por la complejidad del arreglo, sus sobrecostes o simple desconocimiento del que nos atiende-; También podemos ver si el relleno de la hombrera es el adecuado o si debemos bajar la punta del hombro, como resultó ser en mi caso.

El ajuste de la sisa también puede apreciarse mucho mejor, al no contar con la manga si es necesario nos permitirá ciertas correcciones.

Como podemos apreciar en algunas imágenes, los bajos del delantero también fueron modificados, abriéndose y redondeándose algo más, también acortándolos un poco. A pesar de que su forma y longitud eran más que correctas, pero quise darle un toque más informal a esta chaqueta.

Si nos fijamos también tengo que decir que, una vez hechas las fotos, nos dimos cuenta de que el delantero de mi izquierda estaba ligeramente elevado con respecto al de la derecha al haber marcado el cruce con el alfiler, por ello veremos que no casan los cuadros en horizontal. Algo de lo que nos dimos cuenta y que no reviste mayor gravedad.

¿Porqué blanco y negro?

He decidido editar finalmente estas imágenes en blanco y negro porque la temperatura de las tomas era muy dispar debido a las diferentes iluminaciones del showroom, y para que no hubiera demasiada controversia en las tonalidades del tejido de esta chaqueta, he preferido que nos centrásemos de esta forma en los detalles y que en el siguiente capítulo pudiésemos apreciar mejor el color.

Respecto al desarrollo del encargo he de deciros que estoy francamente contento con cómo se está dando. Únicamente reseñar que si es cierto que yo estoy acostumbrado a solapas de mayor tamaño -A veces criticadas por algunos- y estas se me antojan algo estrechas para mí que sigo la regla de los 2/3 -En mi libro pronto descubriréis a qué me refiero-. Sin embargo, considero esto un mal menor y también, aunque me cueste, me resulta interesante probar cosas nuevas.

Ahora sólo nos queda ver cómo sigue desarrollándose la confección de esta prenda y comprobar el resultado final de la misma. En el próximo capítulo, si todo sale bien, lo descubriremos.

¡Buena semana!

2 Comments

  • N.B. dice:

    Buenos días, Salvador.
    Está claro que la regla de 2/3 favorece, pero también depende de la altura de la persona, ¿No crees?
    Saludos cordiales.

    • Buenos días.

      Lo explico en mi libro. La regla de los 2/3 es digamos una guía de proporcionalidad, pero luego efectivamente debemos tener en cuenta más factores, y jugar ligeramente con mayor o menor medida sobre estos 2/3 en función de dichas variables. Pero la altura, aunque es importante no me parece demasiado condicionante. Para mí 2/3 es como la base ideal, y respecto a eso quitar o poner un centímetro o centímetro y medio en función de gustos, estilos, y fisionomía, pero no irse ni a solapas ridículas de 7 cm ni solapones de 13 cm, a menos de que se trate de personas con físicos anormalmente grandes o pequeños.

      Saludos
      Salva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *