Perfume Bo-Bo de Carner Barcelona.

Ball del Bo-Bo es una danza que se remonta a 1797 en las fiestas de Sant Sebastià en Monistrol de Monserrat, Cataluña. Su nombre viene de la pregunta que se le hace al público sobre el nombramiento de los nuevos administradores de la fiesta. ¿Bo? (¿Bien?), respondiendo el público ¡Bo! (¡Bien!).

Curiosa referencia la de este nombre, aunque no sorprende siendo Carner Barcelona una casa con origen y producción en la propia ciudad condal, para ellos la referencia constante de sus creaciones perfumeras. Personalmente llevo ya unos cuantos años siguiéndoles la pista con fragancias como Palo Santo, que para aficionados a la perfumería de autor es todo un referente.

El perfume que hoy nos ocupa lo descubrí por pura casualidad en un evento de Condè Nast Traveller justo al comenzar el verano. Nos hicieron obsequio de una bolsa con regalos de ciertas marcas, y entre ellos se encontraba un pequeño bote de esta fragancia. Fue un flechazo a primera vista. Me pareció el perfume perfecto para el verano. Tal es así que en cuanto regresé de mis vacaciones por Florida este pasado Agosto lo primero que hice fue comprar un nuevo bote más grande, pues en las semanas previas no paré de usarlo casi cada día.

Se trata de un olor puramente cítrico. Pero con Aventus de Creed aprendí que una fragancia cítrica no tiene por qué dejar de ser sofisticada, elegante y muy especial. Y esta lo es y mucho. La bergamota y mandarina italianas están presentes en el inicio pero la grosella negra le da ese matiz de acidez y amargor justos que contrasta a la perfección. Pasados el tiempo comenzamos a notar la flor de naranja y el jazmín al principio y olores más neutros como el ámbar y vetiver, que además en verano con el sudor, la humedad del ambiente y el calor de los cuerpos resalta a cada rato dándonos un breve recuerdo de esta fragancia como si un nuevo tiro de spray nos hubiésemos echado.

Su facilidad de puesta es lo que más me ha fascinado de este perfume, pues su carácter cítrico lo hace combinable con una mañana de bañador y guayabera, pero su conjunto sofisticado y elaborado lo hacen apto para una cena de verano, pero incluso un día a día de incipiente Otoño.

Su concentración Eau de Parfum es parte importante de sus características pues su presencia y longevidad en la piel hacen que no resulte una colonia fresca pasajera, sino que cobre mucho más protagonismo en la escena.

Sin duda alguna me parece un perfume 100% recomendable para quien guste de olores fáciles y sencillos pero diferentes y poco olidos. Sin duda, nos cruzaremos con pocas personas que huelan de esta forma y para mí se ha convertido en un must dentro de mi colección en el mismo momento en el que lo olí.

Su presentación va en línea con la imagen sencilla y neutra de la marca. Una caja exterior de cartón rígida y con empaque, y un bote con el característico tapón de madera, en este caso mucho más claro y veraniego que de costumbre. Sin embargo, por poner un punto de mejora, lo que es el bote de cristal y el difusor en spray si que los veo poco elaborados para un perfume de 160 euros los 100ml. Pero cierto es que probablemente si mejoraran estos aspectos comenzaríamos a competir con precios por encima de los 200 euros como les ocurre a otras marcas, y al fin y al cabo lo que importa es el líquido de dentro, que este si os puedo asegurar que está a la altura de perfumes de tickets más altos.

Espero que tengáis oportunidad de oler esta fragancia y si es así me deis vuestro feedback en los comentarios.

Gracias por leer hasta aquí.

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