La ruta de la seda.

Tras algunas semanas de silencio, trabajando en el primer Glosario Ilustrado de Sastrería -que espero esté muy pronto listo para su publicación y venta-, volvemos con fuerza y algunas novedades que ireis descubriendo esta semana.

Ya sabéis que uno de los objetivos de SinAbrochar es dar a conocer todo aquello que voy descubriendo y aprendiendo cada día, compartiéndolo con vosotros. Últimamente estoy investigando mucho sobre tejidos y debido a los avances en TadinoStore cada vez estoy profundizando más en el mundo de la seda.

Como la gran mayoría sabrá, la seda como producto se original en China entorno al siglo XXVI antes de Cristo, es decir, hace casi 5.000 años. Diversas son las leyendas y suposiciones entorno a su descubrimiento. Al parecer la que cobra mayor credibilidad es fruto de la casualidad. Y es que la esposa del emperador Huang Di, tomando té descubrió al caer un capullo de seda en su vaso de agua caliente, la extraordinaria suavidad y forma de las fibras de la seda. Cuenta la leyenda que fue ella quien se encargó desde entonces de desarrollar algunos de los primitivos métodos de extracción y tejido de esta extraordinaria fibra natural.

China mantuvo en secreto las técnicas de elaboración durante casi 3.000 años.

China guardó con sorprendente recelo toda la información en relación a la producción de seda durante casi 3.000 años. asegurándose así su monopolio de distribución. ¿Cómo lo consiguió? Los sucesivos emperadores promulgaron duras leyes que condenaban a muerte a todo aquel que desvelara cualquier detalle acerca de los procesos de obtención y fabricación de la seda. Tal fue la desorientacion por parte de otras civilizaciones y regiones que los romanos, por ejemplo, creyeron que la seda procedía de algún tipo de planta natural de oriente.

Y, en parte, no estaban del todo desencaminados. Y es que durante los primeros años de la producción de seda todo era muy rudimentario y los capullos usados para obtener los filamentos de seda eran extraídos después de que la crisálida -mariposa que se gesta dentro del capullo procedente del llamado Bombyx mori o Gusano de Seda- saliera del mismo cortando mediante la secrección ácida que genera. De esta manera las fibras obtenidas quedaban partidas en pequeños trozos que sólo permitían tejer la seda del mismo modo que el algodón o lana.

La gran revolución vino cuando descubrieron cómo cultivar el capullo de seda -de ahí el error histórico de los romanos-. Y este proceso consistía en matar al insecto antes de que terminase su ciclo, de esa manera se obtenía un filamento intacto que podía llegar a tener más de un kilómetro de longitud contínua. Esta forma de cultivo fue lo que dió a los chinos la supremacía sobre esta valiosa fibra natural.

Un filamento intacto puede llegar a tener más de un kilómetro de longitud.

Los romanos llegaron a creer también que unos «seres» altos y pelirrojos se dedicaban a extraer una pelusa blanca de determinados árboles con la que producían la seda, conocida por los romanos como Sericum, procedente de la palabra «seres». El secretismo por parte de la región China promovió todo tipo de leyendas e invenciones acerca de su origen y producción.

Durante los primeros siglos estuvo únicamente concebido el uso de la seda para el entorno más cercano al emperador, para pasar después a la cúpula política e influyente, los militares de alto rango y por último la población.

La ruta de la seda

La seda se convierte en un producto de lujo muy demandado y ansiado por regiones extranjeras. Mucho antes del establecimiento oficial de las rutas de la seda, que cruzaban Asia hasta llegar a la Europa más oriental, que se estima entorno al siglo I a.C, los chinos ya comercializaban con este material. Pero no fue hasta el siglo IV a.C en que los romanos comenzaron a oir hablar de esos «seres» de un reino lejano. Según algunos historiadores, el primer contacto de los romanos con la seda fue el de las legiones del Gobernador de Siria, Licinio Craso, en el año 53 a.C, durante la batalla Carrhae, cerca del Eúfrates. Donde cuentan que los legionarios quedaron tan sorprendidos por los estandartes del ejército parto -Imperio de Partia- que se dieron a la fuga.

Las rutas comerciales de la seda se establecieron con la intencion de exportar este material a otros países a cambio de otros materiales. Se establecían importantes expediciones con entre 100 y 500 personas, además de camellos y yaks. Recorrían Asia atravesando el norte o sur del desierto Taklamakán hasta llegar a las costas del Mediterráneo tras de un año de travesía. Siendo el imperio Parto el que tenía el monopolio de distribución al encontrarse entre China y Europa.

No fue hasta el año 550 d.C, con el Imperio Bizantino, hasta que los europeos obtuvieron los secretos de elaboración de la seda. Durante la Edad Media y Moderna los productores de seda se establecieron en Italia gracias a los comerciantes venecianos. Situándose la región de Como ya por entonces como referente mundial de la seda de mayor calidad. Tal fue la fama de los sericicultores italianos que Francisco I de Francia invitó a los productores a Francia para crear una industria de seda, centrada sobre todo en Lyon.

En España, entre los siglos XV y XVIII, Valencia produjo algunas de las mejores sedas de Europa, en donde surgió el Colegio de Arte Mayor de la Seda -al que os aconsejo que echéis una visita en este enlace-.

Pero dejémonos de historia, que por cierto es mucho más larga y enrevesada que lo que os he contado, y conozcamos en profundidad este interesante y curioso tejido. Y es que nadie duda de que la seda descubrió a la industria textil todo un espectro de color, suavidad, texturas, sensaciones y elegancia, en un mundo hastan entonces dominado por lo anodino, áspero y rudo.

Propiedades de la seda

El tejido obtenido de esta fibra tiene su mayor característica en el brillo, caída y peso. Y ello se debe a su estructura interna, formada por secciones triangulares que reflejan la luz. La seda es la única fibra natural con un hilo continuo de entre 500 y 1.500 metros de longitud. Hecho que solo se da en fibras artificiales.

El denier -peso en gramos de 9.000 metros de fibra- es de entre 1.9 y 4 gr, de ahí su ligereza y soltura.

 Se trata de una de las fibras naturales más resistentes a la tracción, aunque cuando se encuentran húmedas su resistencia merma entorno al 20%. Su tejido producido aisla muy bien por la compacidad de sus fibras entrelazadas, lo que le confiere una buena respuesta tanto en Invierno como en Verano.

La ruta de la seda
La ruta de la seda

Hoy en día, en lo que a vestimenta masculina se refiere, la seda se usa principalmente, y con asiduidad, en camisería, forrería, y corbatería. También podemos verla presente en pañuelos o bandanas de sombrero. En pañería de sastrería también es comun ver tejidos con seda entre su composicion, a veces presente en el 100% de sus fibras, pero lo normal es verlas mezcladas con otras como la Lana, Lino, o Cashmere, generalmente para conferirle a los tejidos mayor suavidad y caída, pero sin vernos afectados por la aparente delicadeza de este material.

¿Tipos de seda?

Clasificar y designar los diferentes tipos de tejido puede resultar muy complicado, ya que existen variaciones, técnicas y mezclas de ellas muy diversas. También diferentes calidades y pesos dentro de una misma tipología, pero vamos a explicar algunas de las formas más comunes de tejer seda dentro de la industria textil.

CHIFÓN

Tela muy liviana y transparente, con muy buena caída y tacto extremadamente suave. Muy usado en blusas y vestidos vaporosos de mujer, quiázs también en fulares y pañuelos.

CREPE

Tejido fruto de entremezclar hebras muy finas con otras más pesadas y retorcidas en forma de «S», lo que da un efecto más opaco y rugoso a la textura final. Su caída es pesada formando ligeras ondas, suave y resbalosa.

Por su estructura es capaz de absorber gran cantidad de tinte, lo que le confiere colores muy intensos y profundos.

Suele usarse en vestidos de noche, lencería, bufandas y pañuelos.

ORGANZA

Es un tipo de muselina tejida en seda. De aspecto semitransparente, con más estructura que el Chifón y el Georgette. Es almidonada lo que la hace suave pero con cierta rigidez.

Su versión en algodón se denomina «Organdí».

Es usada sobre todo en decoración, aunque también en ciertos vestidos femeninos para cuellos o detalles, o también en lencería.

GEORGETTE

Es una tela semitransparente con estructura más rugosa y opaca que el Chifón. Se fabrica con hilos de seda retorcidos en trama y urdimbre, de ahí su nervio característico. Sus usos son similares a los del Chifón.

SATÍN

También conocido como Satén, es una seda lustrosa por una cara y opaca por la contraria. Goza de una caída agradable que se amolda fácilmente al cuerpo y de un tacto especialmente suave. Su estructura es tupida.

Se usa en camisería, también para batines y lencería de mujer, así como en decoraciones de ropa de cama.

TAFETA

Tejido con una textura plana y mucho cuerpo, de caída tosca y seca, con intenso brillo. Suele tejerse con hebras de tonos diferentes para general efectos tornasolados.

Su uso es común en decoración.

DUPION

La palabra dupioni viene del italiano dopio, que significa doble. Se trata de un tejido de hilos entrelazados de diferente grosor, produciendo una textura fibrosa y con numerosas irregularidades, ya que incluso se aprecian los restos de capullo en el hilo.

Su peso suele ir de medio a pesado, con un tacto crujiente e intenso brillo. El hilo del Dupion proviene de dos capullos que se han pegado en el proceso de elaboración y por ello produce hilos más gruesos.

Se usa en vestidos de gala, decoración y algunos trajes.

JACQUARD

Es un tejido que combina el Satín con el Crepe creando patrones con brillos lustrosos y opacos, reversibles y con mucho contraste.

Es de las sedas más elaboradas y apreciadas, por supuesto la que se hace a mano, ya que hoy día también se hace a máquina. El peso y textura de este tipo de tejidos puede variar mucho en función de la base y el bordado.

Debe su nombre al inventor del telar programable con tarjetas perforadas, Joseph Marie Jacquard.

Las versiones más ligeras de este tejido son muy usadas en corbatería.

BROCADO

Tela tejida de forma similar al Jacquard que suele tener complejos patrones, bordada a desnivel, y con un textura rígida y pesada.

Originalmente el Brocado se tejía en China y Japón con hilos de oro y plata. Hoy día es difícil de encontrar Brocados de pura seda, siendo más comunes los de mezcla.

Se suele usar en vestidos de noche y gala, así como en decoración.

TERCIOPELO

Es una tela pesada con gran suavidad y elegante. Tiene una capa de hilos cortos y finos tejidos encima de otra fibra que actualmente suele ser Rayón, aunque también puede ser sobre Algodón, Lana o Cashmere.

Durante siglos fue un tejido muy lujoso. Las regiones de Lucca, Florencia, Venecia o Génova fueron las mayores productoras de Terciopelo.

Hoy día se usa para detalles en vestidos femeninos, cuellos en abrigos o chaquetas.

DEVORÉ

Es el resultado del proceso que lleva este nombre, en el cual se usa sobre el terciopelo una solución en gel de sulfato de hidrógeno de sodio que disuelve las fibras de celulosa dejando la seda libre creando dibujos de gaza transparente sobre la tela sólida que no ha sido afectada por el gel.

Su nombre viene del francés y significa literalmente devorado. Se originó en Europa en los años 20.

Su uso es común en decoración y vestidos femeninos.

TUSSAH

Es un tejido confeccionado con las fibras de los capullos de las mariposas que se alimentan no de las moreras, sino de las hojas del Roble. Pertenece al grupo de las sedas salvajes.

La textura de este tipo de sedas es rugosa y con menos brillo. En general el color de esta seda suele ser natural, ya que como todas las sedas salvajes su tintado es más complicado.

No se pliega con facilidad y su textura es tosca. Es un tejido muy apreciado en India.

ERI

El gusano de seda Eri, a diferencia del gusano corriente, se alimenta de la planta de Higuerilla -de donde procede el conocido aceite de ricino-. Su textura es mucho más rugosa y su brillo más opaco. Difícil también de teñir.

Se le conoce también como seda Ahimsa, que significa no violencia. Ya que para la elaboración de estos tejidos se permite que la mariposa cierre su ciclo y salga del capullo, de esta forma obliga al tejido tradicional al estilo del algodón y lana, pero no mata al insecto.

Y hasta aquí los 13 tipos de sedas tradicionales y más usados en el mundo textil. A partir de ellos y mediante la mezcla o variación de estas técnicas se llegan a otros tipos de tejidos presentes en pañería y corbatería.

En otra ocasión hablaremos de algunos aspectos interesantes a tener en cuenta y con los que podemos medir la calidad y aspecto de cada seda, abordando conceptos como Mommes u Onzas.

Espero que os haya parecido interesante y que a partir de ahora sepáis distinguir mejor algunos tejidos de seda, en el Foro pondré fotos de todos los tejidos descritos.

¡Nos leemos pronto!


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2 comentarios en “La ruta de la seda.”

  1. Cordial saludo Don Salvador desde Bogotá Colombia, le he leído hace unos meses y lo felicito por esta página muy actual y completa.

    Aprovecho esta última publicación sobre la seda, porque, casualmente es algo que estoy investigando ya que estoy emprendiendo con una sastrería a domicilio y siempre acá en mi ciudad los sastres no trabajan con seda 100% natural ya que en su experiencia es muy delicada y costosa, quisiera saber de su parte, cuál sería la seda apropiada para los forros de las chaquetas que resistan las costuras y el uso normal de un traje, igualmente para hacer pañuelos y corbatas. En el mercado cuando se busca seda siempre ofrecen mezclas sintéticas hasta de reconocidas marcas inglesas e italianas utilizando acetato y viscosa, aduciendo su durabilidad, frescura, buen precio y mejor manejo para la confección.

    Gracias por su amable atención y muchos éxitos en esta aventura por el buen vestir atemporal, algo difícil de hacer entender a muchos.

    1. Hola Lenin.

      Gracias por tu comentario y disculpa por el retraso en mi respuesta. Agradecerte que leas SinAbrochar.

      En mi experiencia con la seda he de corroborar lo que dices. Cuanto mejor es la seda generalmente más difícil suele ser trabajarla porque es más delicada. Hay tantos tipos de sedas que sería complicado decir en concreto cuáles serían idóneos, porque no sólo influye el tipo de proceso elegido para su tejido sino el grosor de las fibras, el número de cabos que llevan, y un largo etcétera. También depende si por ejemplo las corbatas van a ir forradas o no.

      En forrería para sastrería es cierto que no suele usarse la seda tampoco precisamente por su delicadeza. Y lo más normal es usar cupro, acetato, viscosa, sobre todo por su resistencia y ligereza. A veces también se usan tejidos camiseros ligeros para el forrado, pero no es lo habitual.

      Un saludo
      Salva

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