Todos tenemos un pasado que olvidar.

La vida da muchas vueltas y es común tomar decisiones hoy, que mañana nos parecerán totalmente absurdas. Para algunas no hay solución más que aprender de ellas, pero ¡Para otras hoy día hay remedio! Os contaré una historia, esta vez personal, con la que probablemente más de uno se sienta identificado.

Allá por el año 2002, con tan sólo 18 años, mi hermano me avisa que nuestro amigo Andrés ha conseguido que una amiga suya nos cuele en una academia de tatuajes para que nos hagan uno gratis a cada uno. El día y hora indicados hacemos el camino de Huelva-Sevilla para disfrutar de tal privilegio. Una vez llegados allí nos reciben con unos catálogos para que elijamos una de las muestras para ser marcada bajo nuestra piel de por vida. Yo, en ese mismo momento soy consciente de ello y decido que no puedo llevar un tatuaje de un catálogo, que a mí me gustaría algo más personalizado. Y en un alarde de heroísmo pregunto si sería posible que, dado que se me da bien dibujar, pudiera diseñar mi propio tatuaje… Así que me pongo manos a la obra y preparo un flamante logotipo de Superman, haciendo juego con la inicial de mi nombre.

Lo que se me olvidó preguntar es si la chica que me hacía el tatuaje sabía dibujar…

Como podéis imaginar el resultado no fue ni por asomo el esperado, y aquella mala decisión me ha acompañado durante 16 años, sopesando en varias ocasiones la idea de deshacerme de él. Hasta que por fin se cruzó en mi camino SinHuella. Y no sé si quizás por la curiosa analogía con el nombre de SinAbrochar, pero decidí que este era el momento de poner fin a esto, y eliminar mi único tatuaje.

La tecnología hoy nos brinda la oportunidad, en este caso, de borrar esas malas decisiones del pasado. Y si además es de forma sencilla, sin riesgo y asequible, ¿Qué más se puede pedir?

SinHuella es una franquicia con más de 15 establecimientos abiertos en toda España. En mi caso, contacté con el situado en Collado Villalba (Madrid), en donde me atendió Bea, una simpática chica responsable del centro.

¿Cómo funciona?

La tecnología que usan en SinHuella es concretamente el Láser ND-YAG, que produce un haz de luz que incide sobre la tinta de nuestro tatuaje haciéndola estallar y separando parte del pigmento, que atraviesa nuestros poros saliendo directamente de nuestra piel, y otra parte que por vía linfática nuestro cuerpo acaba desechando.

Hasta el momento otras técnicas láser eran más o menos efectivas con tintas oscuras como negra y azul, pero no eran recomendables con tatuajes que dispusieran otros tipos de tinta. Sin embargo, con el ND-YAG se amplía el número de tintas aptas para su eliminación así como los distintos fototipos admisibles.

Es importante saber que la eliminación no es inmediata, sino que necesitaremos una media de entre 5 y 8 sesiones para su eliminación total.

¿Cuál fue mi experiencia?

En cuanto llegamos, Bea me explicó todo con detalle. Me contó en qué consistía la técnica, cuáles serían los cuidados posteriores, y las precauciones a tener en cuenta y poco después pasamos a una de las salas preparadas para ello.

Al ser una tecnología basada en un potente haz de luz es necesario proteger nuestros ojos con unas gafas especiales. Y una vez hecho esto y tras limpiar la zona y despejarla de vello con una cuchilla, se comienza a proyectar el láser directamente.

Bea me comentó que esta técnica no está exenta de cierto dolor, pero que depende de la persona y la zona puede ser más o menos moderado. En mi caso reconozco que fue algo molesto e intenso, pero soportable. Similar al que sufrí con la realización del tatuaje en su día, para que nos hagamos una idea. Lo mejor de todo es que es un método muy rápido, puesto que se va cubriendo la zona con bastante celeridad. Diría que no fueron más de 5 minutos efectivos los que tuve que recibir láser. Aunque cierto es que mi tatuaje era relativamente pequeño y fácil.

Posteriormente la zona se queda ligeramente dolorida y molesta, pero nada que no pueda ser soportado con facilidad. Al poco tiempo, una vez tapado con la gasa, prácticamente te olvidas de ello.

Nada más acabar con la sesión, y antes de limpiar y hacer las primeras curas, este es el aspecto que tiene el tatuaje recién aplicado el láser.

El precio de la sesión dependerá del tamaño del tatuaje a tratar. Siendo desde 20 euros/sesión para tatuajes de unos 10 cm2, como era el caso del mío. Podéis ver todos los precios aquí. Teniendo en cuenta que hablamos de entre 5 y 8 sesiones para una eliminación completa, el precio total serían entre 100 y 160 euros. Desde mi punto de vista, un proceso realmente económico, ya que además lo vas pagando cómodamente cada vez que haces una sesión. Ya que estas tienen que espaciarse al menos 28 días, o cuando nuestra piel esté curada por completo de la sesión anterior.

Conclusiones

Reconozco que tenía mis reservas iniciales, pero una vez pasado por el proceso he de decir que resulta realmente cómodo y sencillo. Eso sí, tenemos que tener en cuenta que al menos 3 días antes y después del tratamiento el sol no debe incidir sobre nuestra piel en esta zona (tomar el sol directamente). Y también tenemos que contar que una vez aplicada la sesión la zona quedará sensible y deberemos tener especial cuidado de desinfectar y tratar bien durante su curación. Sólo así conseguiremos una regeneración total de la piel y una vez eliminado el tatuaje será como si nada hubiera pasado ahí.

Así que a todo aquel que se encuentre en una situación similar, se lo recomiendo encarecidamente porque no se arrepentirá. La profesionalidad y atención ofrecida por SinHuella Collado Villalba ha sido magnífica.

Por cierto, sus servicios no quedan sólo en la eliminación de tatuajes, ya que también cuentan con Depilación Láser, Fototerapias, Radiofrecuencias, Cavitación, Vacumterapia y Lipoláser.

Si necesitáis contactar con ellos aquí os dejo sus datos:

C/ Los Madroños, 6

919 40 80 48

658 57 62 06

¡En menos de un mes os contaré, en un nuevo capítulo, cómo vamos evolucionando!