Mi nuevo Panamá de Sombrerería Yoqs.

El mes pasado tuve oportunidad de conocer la Sombrerería Yoqs, como ya os conté en este otro artículo. Recordaréis que os hablé del encargo de un sombrero Panamá porque en ese momento no tenían mi talla. Pues en mi última visita a Madrid quedé con Francisco para recogerlo. Y hoy procedo a su presentación.
Se trata de un sombrero firmado por la propia casa, confeccionado completamente a mano en Ecuador usando 100% paja toquilla.
Los sombreros de paja toquilla son usados sobre todo en verano por la ligereza y transpiración de este material natural. Pero su poco peso no sólo viene dado por el material sino también por el tipo de tejido de éste. Las dos variantes de trenzado más habituales son Cuenca o Llano y Brisa. La primera se caracteriza por presentar una superficie en zig-zag, mientras que la segunda variante presenta una serie de puntos más o menos regulares entrelazados entre sí.
En el sombrero de hoy nos encontramos ante el trenzado Brisa, que generalmente produce sombreros más ligeros ya que utiliza menos material.
El diseño es tipo Fedora, contando con unas alas de entre 6.5 y 7.5 cm, y una copa de unos 12 cm. Si comparamos con cualquier sombrero que tengamos a nuestro alcance comprobaremos que estamos ante unas proporciones relativamente generosas, algo que con la fisionomía de mi cuerpo y cara van a la perfección. Además, a mayor amplitud de ala mayor sombra nos proporcionará, que es quizás la razón de ser de este sombrero en concreto.
En este modelo el aspecto de la paja es ligeramente tostado, combinando a la perfección con el marrón oscuro de la bandana, alejándose del modelo más habitual en paja color claro y con bandana negra.
Otra de las características de este tipo de sombreros es la forma de los hoyuelos en la parte superior de la copa, que por cierto es de las zonas más delicadas de este tipo de sombrero puesto que del roce acaban subriendo mayor desgaste. Es por ello que Francisco nos recomienda quitar y poner nuestro sombrero Panamá siempre sujetándolo por las alas.
La forma suele conferirse mediante prensas especiales una vez confeccionado el sombrero.
Resulta curioso observar con detenimiento la extructura de la superficie de este tipo de sombreros, para descubrir cómo su fabricación parte del centro y va extendiéndose de forma concéntrica hacia el exterior. Indentificándose a la perfección distintos tamaños de trenzado tipo brisa.
La presentación, sabiendo que tendría que sufrir algunas horas de viaje, no pudo ser mejor, embalado en esta caja de cartón rígido y provisto de los acolchados y separadores necesarios para que el sombrero fuese en todo momento perfectamente protegido.
Veámoslo a continuación puesto, que es donde debe estar, para que comprobemos el bonito contraste que general esa paja toquilla de aspecto tostado.
Comprobaréis además que personalmente me gusta usar el sombrero ligeramente ladeado hacia la derecha, para dar un toque desenfadado.

Como ya os avanzaba al principio, se trata de un sombrero ligero y muy cómodo. Perfecto aliado para los días de intenso calor, que únicamente nos exigirá como único mantenimiento el aplicarle cierta humedad ambiental cada cierto tiempo, algo que podremos hacer de forma sencilla en el baño tras una ducha caliente. Con esta práctica garantizaremos la hidratación y flexibilidad de la fibra.

El precio de este sombrero es de unos 100 euros, y comparado con otros modelos más modestos que tengo en mi colección puedo decir que los vale sobradamente.
Podéis encontrar más información sobre esta sombrerería en:
www.sombrerosgorras.es
Aunque personalmente yo os recomiendo que os acerquéis por el número 13 de la calle Hortaleza en Madrid para que probéis por vosotros mismos la magnífica atención y sabiduría de Francisco, padre e hijo.
¡Seguimos con el Lunes!




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