Hecho a medida: Conceptos y Reflexiones.

Llevaba tiempo con ganas de compartir con vosotros ciertas divagaciones sobre el mundo de la medida. Un mundo que durante algunos años ha naufragado en un mar de desconocimiento generalizado por parte del usuario o potencial cliente, pero que cada vez más está siendo mejor conocido por todos nosotros.
Creo que es importante conocer al detalle las diferencias conceptuales de cada tipología de medida, ya que en determinadas ocasiones se juega con la ambigüedad y el desconocimiento por parte de los profesionales, por ello, cuanto más y mejor sepamos más capacidad de valoración tendremos.

Conceptos…
Trataré de establecer a continuación y con mis palabras lo que podemos encontrar a día de hoy en el mercado:
Ready To Wear (RTW): Prendas de colección, diseñadas con unos patrones más o menos estandarizados y unas características establecidas. Las variaciones que podemos encontrar son las que directamente el fabricante o marca nos ofrece. También se le conoce como Prêt-à-porter, que en francés significa “listo para usar“. Son las prendas que podemos encontrar en la mayoría de establecimientos de moda.
Made To Order (MTO): La traducción en español es ya bastante descriptiva, y significa “hecho por encargo“. Es decir, se trata de un producto en el que se pueden escoger una serie de características y acabados ofertados y se fabrica bajo expreso pedido del cliente.
Made to Measure (MTM): Aquí es donde las traducciones e interpretaciones comienzan a enrevesarlo todo. Ya que su traducción literal es “Hecho a medida“, pero en la práctica hay que contar con ciertos matices que lo difieren de la verdadera sastrería a medida y que más adelante explicaré con todo detalle.
Bespoke: Su traducción es también “Hecho a medida” pero con notables diferencias respecto al anterior. Y además hay que añadir que este término en el mundo anglosajón además tiene ciertas connotaciones profesionales en relación con el nivel de acabado y presencia de la mano del hombre, que a continuación explicaremos.
Los dos primeros conceptos (RTW y MTO) creo que quedan bastante claros con sólo comentar sus definiciones, sin embargo, como ya adelantaba, es en los dos últimos (MTM y Bespoke) en donde encontramos más controversia.
La diferencia principal está en que en el caso del Made To Measure el profesional cuenta con un patrón que adapta a las variaciones de nuestras medidas con respecto a dicho patrón. Y en el caso del mundo Bespoke, el artesano realiza la toma de medidas con la que diseñará y creará un patrón personalizado y partiendo desde cero para nosotros.
¡Atentos! porque en el caso del Made To Measure, este proceso nada tiene que ver con la solución que encontramos en algunos establecimientos de comprar una prenda y adaptar a nuestras medidas ajustando y retocando sobre la propia prenda ya confeccionada. En este caso la prenda también se realiza expresamente para nosotros desde cero, lo único que parte de un patrón base ya estudiado.
Otro punto importante que ya adelantaba en la definición de Bespoke, es que a veces obviamos algo que sobre todo para los británicos es muy importante, y es que esta modalidad además lleva, en principio, aparejada un nivel de artesanía mayor. Siendo la confección y acabado completamente a mano.
Reflexiones…
Mucha gente, sobre todo los más iniciados, se preguntará… Y ¿Qué opción es mejor? Y como a mi me gusta ser práctico diré que depende de varios factores.
Para empezar, hoy día la industria ha evolucionado bastante y ya, en muchos casos, encontramos soluciones intermedias entre un mundo y otro. Esto quiere decir que nos podemos encontrar con sastrerías que nos ofrezcan una solución Made To Measure con una confección a medio camino entre la artesanal y la industrial, con acabados a mano y detalles muy interesantes. -Esta solución cada vez es más común-. Pero también podemos encontrar empresas que realicen una confección Bespoke pero con parte del proceso ligeramente más industrializado (Ojales y picado a máquina, por ejemplo) tratando de ajustar los precios. -Solución mucho menos común-.
Lo que si es cierto es que debemos conocer exáctamente la forma en la que trabaja la sastrería en la que estamos interesados para valorar si el precio ofertado se corresponde o no con lo ofrecido.
Resulta complejo llegar a conclusiones porque son diversas las formas de trabajar y es complicado establecer comparaciones directas. También es un tema muy personal. Siempre que el bolsillo te lo permita la opción Bespoke es una experiencia que todos deberíamos vivir en alguna ocasión. Pero siendo prácticos la solución del determinados Made To Measures es más que interesante y puede brindarnos resultados muy buenos.
En ambos casos, generalmente, podemos elegir todo tipo de tejidos, forros, detalles, botones, y un largo etcétera. También la experiencia y pericia del profesional que nos mida y el que lo confeccione cuenta mucho, ya que podemos encontrar grandes prendas en Made To Measure y grandes fiascos en Bespoke, o viceversa.
Para los nostálgicos que a la vez son prácticos, las soluciones intermedias con acabados artesanales son también interesantes, pero generalmente siempre más caras que la opción del Made To Measure más industrializado.
Como vosotros mismos podéis estar viendo, esto realmente puede ser un lío si pretendemos hacer las cosas rápidas y de forma directa. Pero creo que parte de la belleza y disfrute de todo este mundo está en la aventura de conocer, consultar y descubrir las diversas opciones que nos ofrece cada establecimiento o profesional.
¡Buen fin de semana!



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