Seguimos con la segunda entrega de este artículo, ya que en el capítulo anterior se nos quedaron muchos detalles en el tintero. Os adelanto que no será la última entrega, como anuncié en el capítulo anterior, puesto que al redactarlo me he dado cuenta de que, aún resumiendo, son muchos los aspectos que quedan pendientes de comentar.
El cuidado de todos los detalles es lo que verdaderamente hace que nuestro look sea especial y destile ese aura que todos deseamos.
En las chaquetas de tres botones abrocharemos solo el botón de en medio o los dos botones superiores, mientras que en las chaquetas de dos botones, será abrochado solo el botón superior. En el caso de las chaquetas cruzadas, como veremos en la imagen siguiente, se abrochan todos los botones, menos el inferior derecho.
La chaqueta debe quedarnos ceñida, pero en todo momento permitirnos la movilidad natural.
La siguiente prenda a revisar será el pantalón. Debemos ser conscientes de que un pantalón de vestir no se lleva de la misma forma que unos vaqueros. Los pantalones de vestir se llevan en la cintura, no en la cadera. Y su corte suele ser más estrecho que los pantalones de sport.
El otro punto importante a tener en cuenta en los pantalones son los bajos, ya que estos comúnmente suelen llevarse de forma errónea.
En realidad, a diferencia de la simplificación que solemos hacer, el bajo no es paralelo al suelo. Es decir, su forma debe ser ligeramente inclinada, ya que la parte trasera debe descansar en el talón de nuestro zapato, mientras que la parte delantera debe postrarse levemente en el comienzo del empeine de este.
En caso de insistir en la simplificación del paralelismo con el suelo, lo mejor es guiarnos por la regla de la zona delantera; Ya que si lo hacemos siguiendo la parte del talón corremos el riesgo de encontrarnos con el común, y anti-estético, pliegue justo encima del zapato.
Una vez definidos los puntos de atención sobre nuestro traje, seguimos con los consejos para la correcta elección de la camisa.
Aunque para algunos pueda resultar una obviedad, creo que es importante dejar claro antes las camisas que NO sirven para vestir con traje. Al menos un traje formal para una boda.
Deberíamos desechar, en esta ocasión, todas aquellas camisas que presenten cualquier atisbo de deportividad:
- Con botones en los cuellos.
- Con colores demasiado vivos o llamativos.
- Con grandes estampados o cuadros.
- Con tejidos ásperos o demasiado gruesos. (Oxford, franela, villela…)
Yo, como ya he manifestado en varias ocasiones, tengo especial predilección por el cuello italiano, y últimamente más por su reciente versión más extrema.
Una vez comentados los diferentes tipos de cuellos más usados actualmente en camisas de vestir, dejo a vuestra elección este apartado en vuestra camisa, para pasar a la elección de los colores y tonalidades.
Si queremos apostar sobre seguro lo mejor es usar una camisa azul claro, sin florituras. Yo, en principio, prefiero olvidarme del blanco, aunque dependiendo de con qué complementos se use, puede ser una elección extraordinaria.
Generalmente los típicos tonos pastel (Celeste, rosa y amarillo) son los más recomendables para vestir, aunque como es lógico, hay una gran oferta de estampados y configuraciones en el mundo de la camisa. Pero si no queremos arriesgarnos deberemos elegir la combinación más discreta y sencilla de todas las que encontremos.
Dejemos los inventos para cuando tengamos un poco más de experiencia! o para otro evento en el que quizás estemos menos expuestos a miradas y conocidos.
Otra gran opción son las camisas en las que el cuello y puños son de color blanco. Eso sí, recomiendo escoger aquellas en la que el color del cuerpo y mangas sea azul claro, ya que para mí son en las que mejor queda esta combinación de contraste con el blanco.
Tras estas pinceladas sobre la camisa, podemos dar por zanjada esta segunda entrega. Y avanzo que en la siguiente, y última, entrega hablaremos de la elección de la corbata, la opción del pañuelo en el bolsillo de la chaqueta, las claves del correcto zapato, el dilema entre cinturón o tirantes, y la posibilidad de llevar gemelos. Y para terminar, dejaremos un apartado especial para la elección del reloj adecuado.














