Nos vamos de boda. (Parte II)

Seguimos con la segunda entrega de este artículo, ya que en el capítulo anterior se nos quedaron muchos detalles en el tintero. Os adelanto que no será la última entrega, como anuncié en el capítulo anterior, puesto que al redactarlo me he dado cuenta de que, aún resumiendo, son muchos los aspectos que quedan pendientes de comentar.

Si el otro día nos centrábamos en el traje, hoy nos dedicaremos a todos aquellos elementos que giran alrededor de él y que terminan de configurar nuestro look.
Antes me gustaría comentaros los aspectos a revisar a la hora de portar el traje, que si bien serán tenidos en cuenta por nuestro sastre en el caso de que optemos por la confección a medida, pero que también deberíamos tener en cuenta si decidimos adquirir un traje ya hecho y que deberemos de adaptar, en la mayoría de los casos, a nuestra fisonomía.

El cuidado de todos los detalles es lo que verdaderamente hace que nuestro look sea especial y destile ese aura que todos deseamos. 

Para mí, uno de los detalles más importantes al que debemos prestar atención es al correcto largo de las mangas de la chaqueta con respecto al de la camisa.
El largo de las mangas de nuestra camisa es el adecuado cuando el puño de ésta descansa justo en la zona en la que empieza nuestra mano. Y una vez definido este largo correcto, el de la chaqueta debe ser entre 1 y 1.5 cm más corto que el definido por la camisa.
De esta manera, en todo momento deberemos de ver los puños de la camisa al menos esa distancia.
Otra norma que todo caballero debe conocer es que, por poco lógico que pueda parecernos, nunca son abrochados todos los botones de nuestra chaqueta.
En las chaquetas de tres botones abrocharemos solo el botón de en medio o los dos botones superiores, mientras que en las chaquetas de dos botones, será abrochado solo el botón superior. En el caso de las chaquetas cruzadas, como veremos en la imagen siguiente, se abrochan todos los botones, menos el inferior derecho.

 

 

 

El tercer aspecto, en orden de importancia, que tenemos que atender en nuestra chaqueta es la zona de los hombros. Esta zona no debería presentar ningún pliegue ni deformación. Ya que en caso de presentarlo denotaría que o bien nos queda grande de hombros o todo lo contrario.
En el primer caso, podríamos llegar a disimularlo con unas hombreras, pero en el caso contrario sería más complicado de resolver, y tendríamos que optar por una talla más de chaqueta.
Finalmente, en cuanto a la chaqueta, y pecando quizás de ser este un análisis demasiado simplista, solo nos quedaría revisar la hechura general de ésta, y comprobar que no se presentan arrugas sin sentido o que sobra tela por algún sitio no debido.

La chaqueta debe quedarnos ceñida, pero en todo momento permitirnos la movilidad natural.

 La siguiente prenda a revisar será el pantalón. Debemos ser conscientes de que un pantalón de vestir no se lleva de la misma forma que unos vaqueros. Los pantalones de vestir se llevan en la cintura, no en la cadera. Y su corte suele ser más estrecho que los pantalones de sport.

El otro punto importante a tener en cuenta en los pantalones son los bajos, ya que estos comúnmente suelen llevarse de forma errónea.
En realidad, a diferencia de la simplificación que solemos hacer, el bajo no es paralelo al suelo. Es decir, su forma debe ser ligeramente inclinada, ya que la parte trasera debe descansar en el talón de nuestro zapato, mientras que la parte delantera debe postrarse levemente en el comienzo del empeine de este.

En caso de insistir en la simplificación del paralelismo con el suelo, lo mejor es guiarnos por la regla de la zona delantera; Ya que si lo hacemos siguiendo la parte del talón corremos el riesgo de encontrarnos con el común, y anti-estético, pliegue justo encima del zapato.

Una vez definidos los puntos de atención sobre nuestro traje, seguimos con los consejos para la correcta elección de la camisa.

Aunque para algunos pueda resultar una obviedad, creo que es importante dejar claro antes las camisas que NO sirven para vestir con traje. Al menos un traje formal para una boda.

Deberíamos desechar, en esta ocasión, todas aquellas camisas que presenten cualquier atisbo de deportividad:

      • Con botones en los cuellos.
      • Con colores demasiado vivos o llamativos.
      • Con grandes estampados o cuadros.
      • Con tejidos ásperos o demasiado gruesos. (Oxford, franela, villela…)
Una vez descartados cuellos, tejidos y colores, nos queda sentar las bases de la tipología de la camisa de vestir.
El elemento más diferenciador y visible de una camisa es su cuello, por ello yo presto bastante atención a este punto, ya que puede arruinarnos por completo todo nuestro look.
Existe un gran abanico de posibilidades en cuanto a cuellos en camisas de vestir. Algunos puristas defenderán al Turndown Collar o Cuello Inglés como el modelo más formal y correcto. Pero las influencias italianas están cada vez más presentes, y lo que era antes un simple Spread Collar o Cutaway Collar, está evolucionando en una tendencia, con cada vez más seguidores, por el Extreme Cutaway Collar.

Veámoslo mejor con fotos:
A continuación tenemos el típico cuello inglés (Turndown Collar):

 

Esta es la versión más moderna, porque en realidad la modalidad más tradicional de este cuello lleva las puntas mirando más hacia abajo y más juntas entre sí.

 

El siguiente cuello es el Cuello Italiano (Spread Collar o Cutaway Collar):

 

Como vemos, la frontera entre uno y otro modelo, en algunos casos, es cuestión de pequeños matices.
Pero el cuello italiano se caracteriza por la mayor separación entre sus puntas, formando en algunos casos una linea recta entre ambos laterales. (En la primera foto apreciamos mejor este efecto)

 
 

Por último, como comentábamos anteriormente, existe una reciente tendencia que va un paso más allá y separa aún más las puntas de los cuellos, haciendo que los laterales de estos apunten directamente hacia atrás.
Si el cuello italiano sienta bien, el Extreme Cutaway Collar realza el protagonismo de este elemento y lo envuelve de cierta sofisticación.

Marcas como Scalpers o Mirto lo incluyen en sus colecciones, y ya no solo se usa para vestir con traje sino también para camisas con ciertos tintes deportivos.
Hace unos días hablábamos de la marca holandesa Suit Supply, que me llamó la atención precisamente por su amplio catálogo de camisas con este tipo de cuello.

Yo, como ya he manifestado en varias ocasiones, tengo especial predilección por el cuello italiano, y últimamente más por su reciente versión más extrema.

Una vez comentados los diferentes tipos de cuellos más usados actualmente en camisas de vestir, dejo a vuestra elección este apartado en vuestra camisa, para pasar a la elección de los colores y tonalidades.

Si queremos apostar sobre seguro lo mejor es usar una camisa azul claro, sin florituras. Yo, en principio, prefiero olvidarme del blanco, aunque dependiendo de con qué complementos se use, puede ser una elección extraordinaria.

Generalmente los típicos tonos pastel (Celeste, rosa y amarillo) son los más recomendables para vestir, aunque como es lógico, hay una gran oferta de estampados y configuraciones en el mundo de la camisa. Pero si no queremos arriesgarnos deberemos elegir la combinación más discreta y sencilla de todas las que encontremos.
Dejemos los inventos para cuando tengamos un poco más de experiencia! o para otro evento en el que quizás estemos menos expuestos a miradas y conocidos.

Otra gran opción son las camisas en las que el cuello y puños son de color blanco. Eso sí, recomiendo escoger aquellas en la que el color del cuerpo y mangas sea azul claro, ya que para mí son en las que mejor queda esta combinación de contraste con el blanco.


Tras estas pinceladas sobre la camisa, podemos dar por zanjada esta segunda entrega. Y avanzo que en la siguiente, y última, entrega hablaremos de la elección de la corbata, la opción del pañuelo en el bolsillo de la chaqueta, las claves del correcto zapato, el dilema entre cinturón o tirantes, y la posibilidad de llevar gemelos. Y para terminar, dejaremos un apartado especial para la elección del reloj adecuado.

Espero que os haya gustado esta entrega.

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0 comentarios en “Nos vamos de boda. (Parte II)”

  1. Como bien comentas, lo primero que se tiene que tener en cuenta a la hora de comprar un traje que no sea a medida, es que sea de tu talla; no hay cosa que quede peor que un traje que te venga grande.
    Respecto a las camisas, para mí la única opción es blanca o celeste, muy muy claro.
    Un saludo.

  2. Te felicito por el artículo, me ha gustado mucho, y me has dado una idea para un próximo evento con una camisa azul celeste y puños y cuello blancos, para salir de la típica camisa blanca.
    Sólo una cosa, al principio hablas de la chaqueta cruzada, y que se deben abotonar todos los botones excepto el inferior derecho. Aunque nunca he tenido una (y créeme que es el tipo de chaqueta que más me gustaría tener), me parece que te equivocas, lo que tengo entendido es que solo se abrocha un botón en toda la chaqueta que es el botón activo, en las cruzadas de 6 botones se hace como tú has dicho, pero en las chaquetas de 4 botones, por ejemplo, se abrocha el inferior derecho (repito que es lo que he entendido por otros artículos, tal vez me equivoque), después hay un botón interior que también se abrocha y le quita la excesiva tensión a la cchaqueta.
    Te dejo el artículo del blog en el que lo leí, y si no conocías el blog, pues mejor, es uno de mis favoritos desde que hace poco han empezado a traducir sus artículos también al español casi a diario.
    http://parisiangentleman.es/2012/04/11/educacion-avanzada-el-abrochamiento-de-los-trajes-de-hilera-cruzada/

    http://parisiangentleman.es/

    Felicidades otra vez por el artículo, un saludo.

  3. Hola Pablo.

    Me alegro de que te guste el artículo.

    Quiero matizar mi explicación porque tras leer lo que comentabas y el artículo de Parisian Gentleman, creo que hablamos exactamente de lo mismo.

    Cuando hablaba de chaqueta cruzada he cometido el error de acordarme solo de las más comunes, es decir de las 6×2, en las que erróneamente se habla de 2 botones solo a abrochar, cuando en realidad suelen ser 3 puesto que suele haber un botón doble en el interior que también debe ser abrochado.
    Por ello, en este caso, hablaba de abrochar "todos los botones" excepto el "botón activo" como lo llaman en el artículo que has comentado.

    En realidad, y como bien dicen en ese artículo, esto es una "manía" que se ha extendido últimamente, porque lo correcto es abrochar todos los botones de esta chaqueta. Pero es un detalle que muchos han optado para restarle formalidad a la prenda.

    En efecto, en las chaquetas cruzadas 4×2 debemos abrochar el botón visible, y el que normalmente llevan oculto tras el otro botón.

    Gracias por la aclaración porque la verdad es que quizás he dado por supuesto cosas que no habían sido explicadas.

    Saludos.
    Salva

  4. Hola Tito.

    Ya eres un habitual del blog, no? Yo que me alegro!

    Creo que limitas demasiado tus opciones de camisa.. Ya pondré fotos de la camisa que he elegido para la boda de mi amigo.

    Saludos.
    Salva

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