La Trenca, un abrigo con identidad propia

Comienzo de nuevo mi andada con ilusión y entusiasmo, no sin antes disculparme por este período de abandono al que me he visto obligado estos últimos meses.


Desde hoy prometo actualizar con mayor frecuencia los contenidos de Sinabrochar.com y además espero poder anunciaros en breve algunas novedades en las que llevo trabajando algún tiempo.


Centrándonos en lo que hoy nos ocupa hablaremos de la Trenca.


Para el que no la conozca es un abrigo de corte más o menos largo o tres cuartos que se caracteriza por llevar capucha y unos peculiares botones de hueso o madera.

 

 

 

Muchos de nosotros lo recordaremos como aquel abrigo que llevábamos en nuestra juventud o infancia. Esto no solo le ocurrirá a aquellos nacidos en los años 80 y 90, como yo, sino también a los que ya peinan canas.

 

Esto se debe a que el Duffle-coat, como se le conoce en inglés, se popularizó entre los escolares y estudiantes de la década de los 50, cuando poco después de la Segunda Guerra Mundial en algunos paises europeos se repartieron los excedentes del ejército entre la población civil, sobre todo prendas de ropa y útiles, y como era de esperar, el duffle-coat era una de esas prendas.

 

 

 

El origen exacto de la trenca no se tiene del todo identificado, pues se tienen varias teorías, pero en lo que sí se coincide es en que la primera producción a gran escala vino de la mano de la Royal Navy, cuando decidió incorporarlo en la equipación oficial de sus marineros, por sus cualidades frente al frio y el viento, que eran contrarrestrados por su gruesa lana y su gorro incorporado.

 

 

 

Su estilo es indudablemente sport, pero ese toque de uniformidad militar le convierte en una prenda muy versátil.


Por ejemplo, fijémonos en la siguiente imagen cómo no desentona con una camisa y corbata.

 

 

 

Además de las características ya comentadas, cabe destacar que es un abrigo con un alto grado de confort, conferido por su corte recto y ancho, su amplitud de manga y sus botones con cierta holgura.

 


Hoy día existen infinidad de reinterpretaciones de esta prenda, pero en su orígen era de color azul marino o beige, frente al gris, verde oscuro, marrón, negro.


A continuación, versiones distintas de un mismo concepto:

 

Algo más sport todavía:

 

 

Aquí podemos ver un ejemplo de la interpretación, en gris, dada por Hackett para este abrigo:

 

 

 

Personalmente, la combinación que más me gusta es con lana azul marino, botones de hueso color roble y cabos color tierra. Sin duda el conjunto sublime que podemos ver en la última imagen:

 


Hasta muy pronto.




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