¡Nos colamos en MotoMadrid 2018!

He de reconocer que a mí las motos siempre me han gustado más admirarlas que montarme en ellas, puesto que soy consciente de los peligros que se asumen en el mismo momento en el que te subes a una de ellas. Sin embargo, es verdad que con los años he descubierto esa libertad que te dan en la carretera, y la comodidad que te otorgan en la ciudad. La moto, a diferencia del coche, te exige inevitablemente estar en la carretera al 100% y por lo tanto también es un instrumento de evasión perfecto para aquellos momentos en los que estás agobiado con alguna situación.

Es por esto que el mundo de la moto ha ido enganchándome más y más, hasta tal punto que hace un par de años decidí construirme una a mi gusto, a partir de una Yamaha SR 250, una motocicleta sencilla y eficaz que siempre me había gustado. Tras un par de ideas en mente e intentos de hacerlo por mi cuenta, a través de un amigo me topé con Chus y el equipo de Kacerwagen, un tipo con las ideas claras, sencillo y sin pelos en la lengua. Él dió un gran giro a mi Proyecto Moto, comenzando a ofrecerme un mundo de personalización e ideas que a mí me fascinaba.

El proyecto se alargó bien porque yo no tenía especialmente prisa o bien porque en mi caso necesitaba terminar de sacarme el carnet, pero a día de hoy podemos decir que a falta de unos 7-10 días está a punto de finalizar.

¿Porqué os cuento todo esto?

Con Chus he aprendido muchísimo sobre esta industria del motor, he descubierto en qué fijarme en una moto personalizada, he averiguado cuáles son las dificultades reales de toda customización, he aprendido a valorar el trabajo que hay tras cada detalle. Cada vez que veía una Cafe Racer por Instagram ya era capaz de fijarme si estaba ante un verdadero artista o un simple cambia piezas.

En los últimos años he visto como Chus ha ido encumbrándose hacia el éxito con trabajos cada vez más especiales y diferenciadores, que podéis ver en su web www.kacerwagen.com. Por falta de tiempo nunca pude acompañarle a ningún evento o salón donde ha ido presentando sus motos, pero este año aprovechando que ya estaba recientemente instalado en Madrid no lo dudé cuando me avisó que estaría en la 8ª Edición de MotoMadrid 2018.

Pasamos un gran día viendo las novedades de algunas de las marcas que asistieron pero también tuvimos ocasión de disfrutar de todas las creaciones de los Constructores que participaban en la III Edición del Concurso MoMa CCM, del que por cierto fue ganador absoluto Chus el año pasado en la Edición 2017.

Aquí arriba podemos ver la BMW R100 modificada de un conocido en nuestro Foro, Iñigo Olaizola que decidió también ponerse en manos de Chus para personalizar su creación. ¡Y vaya si lo hizo! Ganó este año el concurso de Heritage Custom Project de BMW.

Abajo vemos alguna creación suya de estilo libre, es decir, aquellas motos difícilmente homologables pensadas para recrearse la vista en este tipo de eventos y demostrar hasta dónde puede llegar la imaginación de un constructor.

Un placer haber podido acompañar al que ya considero un buen amigo, y poder apoyarle en este tipo de acciones, y de esta manera tratar de agradecer cuánto me ha aportado en estos últimos años, en lo personal como en lo profesional. Porque las personas se viste no sólo por fuera sino también por dentro y Chus ha demostrado ser no sólo una caballero de la cabeza a los pies, sino todo un profesional, con sus locuras y desorganizaciones, pero honrado, serio y leal.

¡Nos vemos pronto!

En menos de dos semanas espero poder presentar oficialmente mi moto by Kacerwagen, ya que en el último momento hemos tenido que hacer una modificación de última hora en el depósito por un problema.

Y es que en realidad esto no difiere demasiado de la confección de un traje a medida artesanal, puesto que el nivel de personalización es máximo, el de artesanía más de lo mismo y el proceso es largo y hay que disfrutarlo.