Herod, de Parfums de Marly. Tabaco dulce, muy dulce

Si en vez de una reseña en el formato habitual, pongamos por caso, me diera por escribir una suerte de haiku perfumístico para Herod, el resultado quedaría tal que así:

Una hoja de tabaco
sumergida en un barreño
de azúcar y canela.

Dejando de lado que no habría respetado la métrica de un haiku, tan inenarrablemente bella composición (*ligero carraspeo*) habría resumido lo esencial del perfume. Habría transmitido que su composición pivota alrededor del tabaco, acompañado este de notas dulces. ¿Podría, pues, añadir algo más que aporte valor a la reseña del perfume, o lo dejamos aquí?

Veamos.

Breve ficha técnica

Herod es un perfume niche que se presenta en concentración de EDT, en tamaños de 125 y 75 ml (este último tamaño lo lanzaron hace poco) y la presentación es soberbia, a la par de Amouage o ByKilian.

Oficialmente se sitúa a Herod en la familia amaderada especiada, aunque para mí sería principalmente un gourmand. En la web oficial encontraréis una descripción de la propia casa del despliegue de notas, pero os resumiré qué notas vais a detectar: tabaco, vainilla y canela. El resto de notas no es que no estén, pero quedan eclipsadas por el trío principal.

El perfumista es Olivier Pescheux, co-creador de One Million (!) así como de varios de sus flankers, de Montblanc Legend y de algunos perfumes de Dueto (casa muy interesante), amén de una buena parte de la línea de Diptyque. Un portafolio más que respetable.

¿Cómo y cuándo llevar este perfume?

Por el título de esta reseña ya adivinaréis que este es un perfume a usar únicamente en épocas de frío. Si sentís aprecio por aquellos que os rodean, no osaréis siquiera a hacer contacto visual con Herod en pleno agosto. Y tampoco lo veo apropiado para primavera. La membrana que separa “dulce” de “empalagoso” es muy frágil, por lo que incluso si el termómetro marca temperaturas bajo cero, procurad no echaros más de 4 sprays.

Este no es un perfume con una gran longevidad o proyección, la duración en piel es de unas 8 horas, proyectando bien dos de ellas, pero es una composición densa y, durante las primeras horas de su aplicación, se va a cumplir la máxima de “menos es más”. Si hiciera falta, lleváis un atomizador con vosotros y cuando ya no proyecte os echáis dos sprays más.

Por lo demás, yo no usaría este perfume para escenarios de trabajo, ni tampoco como perfume casual. En el primer caso, porque es un perfume muy dulce y llamaría la atención sobre el que lo lleva, efecto que puede que no deseéis en ese momento, y en el segundo porque este es un perfume más apropiado para ocasiones especialeseventos, cenas románticas, etc. Por supuesto, no hay una serie de categorías rígidas talladas en piedra que de ninguna forma hayan de infringirse, pero de igual modo que no nos pondríamos unos oxford wholecut negros de John Lobb para ir a comprar el pan (o cuanto menos no sería esta nuestra primera opción), también ciertos perfumes nos piden ser usados únicamente en determinadas ocasiones.

No es, desde luego, un perfume para pasar desapercibidos.

¿Qué clase de hombre se pondría Herod?

Hay dos etiquetas que me gustaría colgarle a Herod: Opulencia y refinamiento. Es difícil que un gourmand sea refinado, pero lo es, y al mismo tiempo es una composición opulente, rica, densa. Con esto ya se delinea el público al que va dirigido.

Herod es, podría decirse, una versión madura de Spicebomb. Sin que considere que huelan parecido o que estén en la misma liga, hay cierto aire de familiaridad. Me cuesta imaginarme a nadie por debajo de 25 años sabiendo llevar Herod, aunque todo depende del estilo de cada uno.

Se trata, además, de un perfume indudablemente masculino. La nota de tabaco, unida a las notas de incienso y madera, hacen que no se considere esta una composición unisex.

El público de Herod sería, pues, el que buscara un aroma masculino, dulce, refinado, que le guste la nota de tabaco y que quiera un perfume que no se confunda con ningún otro.

Perfumes parecidos

Cuando uno piensa en perfumes masculinos, dulces, en los que predomine la nota de tabaco, son dos los que le vienen a la cabeza:

Tobacco Vanille, de Tom Ford. Son composiciones diferentes, no pondría una por encima de la otra. René Zayasreviewer especializado en perfumes niche y en cuya nariz confío, pone a Herod por encima de Tobacco Vanille (véase su reseña aquí). Para mí ambas tienen su lugar, aunque, en relación calidad / precio (teniendo en cuenta los precios que se pueden encontrar buscando por Internet), Herod una mejor calidad precio. Si Herod os parece un tabaco demasiado dulce, entonces sí, id con Tobacco Vanille.

Tabac Rouge, de Phaedon. Se considera un clon de Tobacco Vanille, con la diferencia que sustituye la nota de vainilla por la de miel. Esto no es una reseña de Tabac Rouge, pero dadle una oportunidad, que es otro perfumón.

Relación calidad / precio

El precio de Herod fluctua entre los 200EUR y, en algunos sitios y en momentos puntuales, los 130EUR (siempre hablando de la versión de 125ml). El mililitro, pues, nos saldrá a 1,3 – 1,6EUR aprox . ¿Vale la pena? Cada cual ha de decidir, pero en mi opinión y teniendo en cuenta lo que me gusta, la respuesta es que sí, lo vale.

Mi recomendación es que busquéis en varias tiendas de confianza por si encontráis alguna oferta interesante.

Aquí os dejo un enlace para comprar Herod en Amazon.

Mi valoración

Olor: 4.5/5. Tengo debilidad por los gourmands, y la calidad de Herod es innegable.

Longevidad: 3.5/5. 8 horas. Suficiente.

Proyección y sillage: 2.5/5. Muy moderada.

Reacciones de los demás: 4.5/5. Excepto una chica que no soportaba el olor (“demasiado dulce”), las reacciones han sido muy positivas.

Valoración personal: 4.25/5. Aunque el rendimiento no sea el mejor, y las ocasiones en las que vaya a usarlo sean limitadas, es de las mejores adquisiciones que he hecho en los últimos años.

Si os gustan los perfumes dulces, probadlo.

(Enlace para comprar Herod)

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