Allure Homme Edition Blanche, de Chanel. Un clásico olvidado

He tenido mis dudas a la hora de escoger título para el artículo de hoy. Me explico.

Por un lado, “clásico” es una de esas palabras comodín que, de tan sobadas que están, no acaban sino significando algo vago, impreciso. ¿Se puede llamar “clásico” a un perfume lanzado en 2008? ¿A un perfume que nunca fue el superventas de la casa, que además es un flanker de Allure Homme? Dejando de lado estas cuestiones, y apoyándome en la tercera acepción que arroja la RAE (“Dicho de un autor o de una obra: Que se tiene por modelo digno de imitación en cualquier arte o ciencia“), yo creo que sí que lo es.

Asimismo, con más de 3.000 votos en la ficha de Fragrantica, decenas de hilos en el foro homónimo y en el de Basenotes, así como docenas de reseñas en Youtube, ¿seguro que este es un perfume “olvidado”? De nuevo, creo que así es.

A lo largo de 2008 y hasta 2012 aproximadamente, este fue uno de los perfumes de los que más se habló en foros y canales de Youtube en cuanto empezaban las épocas de calor. Este flanker de Allure Homme se convirtió en el número 1 de las listas de perfumes para primavera / verano de muchos reviewers, y podemos decir que durante esa época fue un perfume que “estuvo de moda”.

¿Por qué tanto hype bombo?

Bien, esto es sencillo de contestar. Es un cítrico muy refinado, que huele a pastel de limón (efecto conseguido con esa mezcla de notas de limón, vainilla y pimienta, predominantes en la composición). No a limón, ojo. Este no es tu cítrico habitual. Imaginad el clásico Issey Miyake para hombre, con su refrescante nota de yuzú, y ahora ponedle esmoquin y pajarita.

Las composiciones de Chanel suelen ser siempre elegantes. No suelen revolucionar la perfumería ni innovar demasiado (ese sería el caso de Christian Dior), ni tampoco se caracterizan por tener una línea muy dulce y llamativa (aquí vendría Thierry Mugler) o por tener superventas muy populares para salir de noche (como sucede con Paco Rabanne Jean Paul Gaultier). No, Chanel es discreción y elegancia, y Edition Blanche se mantiene fiel a este ADN.

Así pues, tenemos un cítrico muy elegante que nos sirve no sólo como perfume casual, sino para cualquier escenario (excepto aquellos en los que queramos que el perfume destaque o tenga un especial protagonismo, debido a su moderada proyección). Este fue el motivo de su popularidad.

¿Por qué se dejó de hablar de Edition Blanche?

No es que se haya relegado al olvido, pero sí es cierto que su popularidad ha menguado. No sé a qué achacarlo, tal vez a la irrupción un par de años después de AventusBleu y más recientemente Sauvage. Pero es difícil obviar el hecho de que los gustos en la “comunidad” (léase: aquellos grupúsculos virtuales en los que se habla de perfumes) están sujetos al capricho. Edition Blanche sigue siendo una magnífica opción para primavera.

Así pues, ¿merece la pena Edition Blanche?

Sí.

Originalmente la concentración era EDT (EDT Concentrée, con mayor concentración en alcohol que un EDT al uso pero menor que un EDP), y actualmente es EDP. ¿Ha cambiado algo la composición con esta reformulación? Yo diría que no, aunque hay quien opina lo contrario. Aquí es difícil saber dónde empieza el fino discernimiento olfativo y dónde la sugestión. En cualquier caso y sea cual sea la versión que uno compre, es una muy buena elección.

Desgranados, los motivos por los que vale la pena probar Edition Blanche son:

Huele muy bien.

Aroma fuera de lo común. Este, como he dicho, no es un cítrico al uso.

Longevidad decente (6-8 horas). Proyección moderada, pero esto no lo veo como un inconveniente.

Como “contra”, su precio se sitúa en la gama alta dentro de los perfumes de diseñador, y es una composición muy lineal, huele prácticamente igual en la salida que en el secado, lo cual no es necesariamente malo, pero hace que uno se pueda aburrir pronto. Puestos a ser muy peguijosos, vamos.

Sobre las ocasiones en que usar Edition Blanche, yo creo que las dos estaciones donde es especialmente atractiva son otoño y primavera. Le faltaría proyección y “cuerpo” para invierno, en mi opinión (no me suelen gustar los cítricos en épocas de frío) y, según en qué momento del verano, su aspecto dulce puede hacerlo poco apropiado para los días más pegajosos. Y en relación a qué escenarios son los más apropiados, esta es una navaja suiza. Es lo suficientemente discreta como para usarse en entornos laborales, como perfume casual, en eventos donde se quiera algo diferente y que no llame especialmente la atención por su proyección, etcétera…

Probadla y luego comentadme qué os parece. Eso sí, cuando os la echéis en piel, no os acerquéis mucho para olerla recién puesta. Dejad que se seque un poco, acercaros lo justo para oler. La primera impresión en la mayoría de gente es negativa cuando la huelen recién echada, les parece demasiado fuerte. Que no os asuste la primera impresión.

¡Nos leemos pronto!

– Aitor
aitor@sinabrochar.com

 

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