Para preservar las calidades de un buen calzado durante largo tiempo, es recomendable seguir algunas reglas:
1. Al principio, no es recomendable calzarse los zapatos más de 2-3 horas al día. Pues el pie necesita acostumbrarse al nuevo calzado, y este terminar de adaptarse.
2. No se debe usar el mismo par de zapatos durante dos días seguidos. Al menos debe dejarse reposar 24h entre puesta y puesta.
3. Es recomendable calzarse siempre los zapatos con calzador, para evitar deformaciones y tensiones innecesarias en la piel.
4. Inmediatamente después de descalzarnos, debemos introducir una horma extendedora para evitar deformaciones y aprovechar el calor del zapato para que la piel se adapte a la horma y no pierda su forma.
5. Es recomendable cepillar y pulir los zapatos tras cada uso, incluso aunque no se aprecie ningún daño ni suciedad.
Algunas de estas reglas han sido extraídas del libro «Zapatos de Caballero hechos a mano» del maestro zapatero László Vass y Magda Molnár.
