Mochila Montblanc Extreme.

Habrá quien piense que las mochilas son sólo para jóvenes en edad de formación, pero con esta Mochila de la serie Extreme de Montblanc nos damos cuenta de que no es así. Esta mochila ya no es ningún juguete juvenil, sus más de 700 euros de PVP lo dejan claro, pero ¿Dónde está la diferencia?

Nuestro colaborador Iguana Sell nos facilita una unidad para que descubramos todos los detalles.

Cuando uno tiene ante la pantalla de su ordenador o en una revista un producto de gama alta como este a menudo tiende a cuestionar si lo que está observando vale lo que cuesta. Sin embargo, cuando tenemos la oportunidad de poder tenerlo en las manos las dudas comienzan a cobrar sentido y la justificación del precio empieza a quedar en un segundo plano.

Hemos podido comprobar en otros casos que si Montblanc decide hacer algo es porque tiene la garantía de que va a estar al máximo nivel, y eso se nota en cada detalle de esta mochila. Te bastan unos pocos segundos para descubrir que todo en ella está estudiado hasta el más mínimo milímetro. Para empezar la postura sobre nuestro cuerpo resulta especialmente ergonómica, lo que la hace ser muy confortable sobre nuestros hombros. Diría que parte de esta ergonomía viene de la mano de la semi-rigidez que la caracteriza, y de la que somos conscientes nada más cogerla. La piel que recubre la totalidad de su superficie cuenta con un efecto carbono que además de otorgarle un estilo más urbano y cosmopolita, le da esa rigidez al conjunto.

Si nos fijamos en su configuración de tres compartimentos de diferentes tamaños solapados entre sí, comprobaremos como están diseñados de tal manera que su perfil no resulte aparatoso, dibujando un contorno curvo a modo de caparazón, lo que ayuda a que una vez puesta y a pesar de su rigidez e independientemente de su nivel de carga, no resulte especialmente voluminosa en nuestra espalda.

Otro elemento que trabaja en pro de la ergonomía y confort de esta mochila son, sin duda alguna, sus asas. Al principio nos sorprende su forma de anclaje al cuerpo de la mochila, pues no es de las formas que estamos acostumbrados a ver. Sin embargo es uno de los puntos que más me han gustado. Primero porque diría que garantiza su durabilidad al parecer mucho más reforzados, y segundo porque al estar cosidas de esta forma, junto con la rigidez de la piel de efecto carbono, dibujan una curvatura que como os decía ayuda a hacer más confortable su puesta sobre los hombros.

Se trata de una mochila compacta, de peso relativamente ligero para la resistencia que parece ofrecer. Y es que, para que os hagáis a la idea, en dos de sus compartimentos caben perfectamente un portátil de 15 o 17 pulgadas. Su interior está acolchado y todos sus compartimentos cuentan con uno o varios bolsillos sencillos con los que poder separar los objetos en su interior. En el último compartimento entoncontramos también otro bolsillo, esta vez con cremallera.

Las cremalleras son de gran tamaño y de material plástico, a excepción de sus pasadores que están fabricados en aluminio negro con una inserción en piel. Esta mezcla de materiales da como resultado un claro estilo desenfado manteniendo la calidad y durabilidad del conjunto.

Cuenta a demás con un asa de gran tamaño que lo cierto es que por su color y materiales pasa realmente desapercibida en el diseño hasta que necesitas de ella que se convierte en tu mejor aliada para llevar con comodidad esta mochila. Sigue contando con la rigidez del resto del conjunto y su terminación y detalle es exquisito. Y si esto nos parece una nimiedad, tratemos de imaginar por un segundo cómo se puede cantear esa tira de piel con tanta pulcritud o cómo esas costuras han sido cosidas sin el más mínimo defecto sobre una superficie tan gruesa.

A pesar de su aspecto técnico -probablemente a consecuencia del efecto carbono- cerca de ella nos embriaga un ligero y agradable olor a piel que nos saca de toda duda.

Como vemos bajo estas líneas, esta mochila no pierde su forma en ninguna situación lo que la hace parecer en ocasiones una pequeña maleta de viaje. Y lo cierto es que no sería descabellado tenerla en cuenta a modo de weekender para un fin de semana relajado. Además cuenta también con una badana en su espalda para alojarla con seguridad y firmeza sobre el mango de una maleta de ruedas. Algo muy práctico y que los viajeros como yo agradecerán indudablemente.

Ahora te toca a tí valorar si esta mochila cuesta todos y cada uno de los 710 euros a los que la encontramos en Iguana Sell, pero lo cierto es que tras un par de días yo estoy un poco más convencido.

¿Listo para el próximo viaje?