Prueba de Traje Príncipe de Gales en Fields.

¿Os acordáis de aquel traje de en tejido Príncipe de Gales que encargamos en Fields a finales de Septiembre? (si no lo viste haz click aquí) La semana pasada tuve oportunidad de realizar la prueba del mismo en mi última visita a Madrid. Y hoy os cuento la experiencia.

Antes de empezar con los aspectos esenciales de esta primera prueba, con el traje ya terminado como se suele hacer en la mayoría de servicios de medida industrial, quiero deciros que no puedo estar más contento con este paño de Holland & Sherry. Puesto resulta francamente agradable, ligero y confortable, pero a la vez se le nota cálido y abrigado. También estoy muy contento con la configuración final tanto de chaqueta como pantalón. Mi idea era conseguir un traje con cierto aspecto retro y creo que eso lo hemos conseguido. Huelga decir que ya sólo el aspecto añejo de este paño por su ligera tonalidad tostada ayuda a conseguir ese aire vintage. Ya que no se trata de esos trajes actuales de Principe de Gales monocromáticos -blanco y negro-, contra los que dicho sea de paso no tengo nada en contra, pero este guarda ese halo de tejido antiguo que tanto me gustaba para esta ocasión.

Ahora bien, una cosa es dar un aire vintage al asunto y otra muy distinta que parezca recién sacado del antiguo armario de nuestro abuelo. Y para ello debemos estar muy atentos a que las hechuras nos ayuden a conseguir ese contrapunto actual que necesitamos para equilibrar la balanza.

Sobre estas líneas vemos algunos de lo detalles que más me gustan de este traje. Como la solapa ancha en punta de lanza con hilera sencilla de un solo botón, o el bolsillo relojero con tapeta y botón, los ceñidores laterales sencillos y sin demasiados alardes, los botones de contraste en aspecto mate envejecido. Por cierto, aunque no lo parezca en la foto, los ojales del martillo son practicables tal y como pedí expresamente.

Detalles que ayuda aun más a conseguir ese cometido del que os hablaba antes, y que una vez repasados nos permiten centrarnos en el proceso de la primera prueba vivida la semana pasada.

No puedo más que reconocer que me asombré bastante al probar ambas prendas y notarlas excesivamente holgadas. Cada establecimiento tiene su forma de trabajar y enfrentarse al cliente, y sólo el resultado final debe ser el que debamos valorar, pero si tengo que reconocer que, por mi experiencia, en la mayoría de los casos el ajuste de las prendas es mucho mayor al encontrado con Fields. Sin embargo, también he de decir que este era mi primer encargo con ellos y cierto es que en las primeras ocasiones todo puede ser algo más tedioso y desconcertante.

Os cuento esto porque algunos piensan que este es un proceso idílico en el que todo va casando a la perfección, y no es así. En este tipo de pruebas vemos el traje terminado y la ilusión porque nos quede como imaginábamos puede jugarnos una mala pasada. Pero debemos ser conscientes de que esto es parte del proceso y que todavía muchas cosas deben cambiar. Veamos cuáles son las que tenían que cambiar en mi traje…

Como podemos ver arriba, todavía debemos ajustar el largo de hombros, incluso creo recordar que también había que tocar algo de punta de hombro (costura que va del hombro al cuello). En esta imagen, y como veremos a continuación, Giancarlo ya me había ajustado con alfileres todo lo que había que ajustar de contornos, que era bastante, como os decía antes.

Había que dar forma al contorno de la chaqueta porque quedaba demasiado suelta y holgada. Pero me preocupa cómo quedarán los casados de los cuadros en estas zonas, ya que aunque se repartirá por varias costuras, es mucho todo lo que había que coger. Pero estoy seguro que lo resolverán de la mejor forma posible.

Como vemos, también hubo que ceñir en mangas, y girarlas porque estaban traseras, algo habitual en mi caso por mi postura natural. Y, por supuesto, acortarlas de largo para que mostrasen la camisa.

También podemos ver en la imagen superior cómo fue necesario redondear y abrir delanteros puesto que estaban demasiado cerrados para mi gusto, y en realidad yo necesito medida de cadera pero en la parte posterior, no en el delantero.

El resultado del pantalón era mucho mejor, ya que el ajuste en cintura era el correcto, aunque la altura de la caja parecía excesiva preferí dejarlo así con la idea de mantenerme firme en mi objetivo del estilo retro. Incluso estaba dispuesto a dejar las perneras más anchas y sólo recortar la medida del bajo. Sin embargo, en el último momento decidí cambiar de opinión y pedir que me estrecharan un poco el ancho para conseguir un estilo algo más actual y favorecedor.

Tal y como veis esta fue una de esas pruebas entretenidas en las que hubo muchas cosas que revisar, retocar y ajustar, por ello hasta la próxima visita no saldremos de dudas y podremos ver un traje ya más favorecedor y ajustado a mi fisionomía y gustos.

Con este capítulo de hoy quiero haceros ver que no siempre salen las cosas tal y como tenemos en la cabeza, y que no pasa absolutamente nada. El proceso continúa y el avance queda aplazado a la próxima visita, que por cierto, tras tantos retoques ya adelanto que es probable que haya que terminar de ajustar algo casi con toda seguridad. Pero no por ello debemos desesperarnos ni tirar la toalla.

No sé vosotros pero yo ya tengo ganas de ver el resultado…

¡Hasta el próximo artículo!