Primer encargo en Nueva Costura.

Hablamos hace algunas semanas sobre el nuevo proyecto de Lucian y Ecaterina con Nueva Costura, y ya os avancé que me traía entre manos un nuevo encargo con ellos. En concreto una americana de sport de entretiempo, de la que hablaremos en detalle a continuación.

Ya conté en el anterior artículo lo fascinado que quedé con el patrón creado para su servicio de sastrería industrialEl encaje de hombros, cuello y pecho era perfecto, y esto no suele ser habitual en mi caso en prendas ya confeccionadas.

En Nueva Costura trabajan generalmente con el uso de testigos (prendas que se usan para ver cómo sienta un patrón y comprobar cambios sobre el mismo), posteriormente se realiza una primera prueba, que de ser necesario vendrá sin montar mangas y sin afinar, para finalmente ajustarla y afinarla ellos en su taller. Por lo que suelen ser necesarias al menos 2 pruebas inicialmente. Una vez que se conocen las adaptaciones del patrón para el cliente, es probable que con una única prueba todo quede resuelto.

A estas alturas ya debéis saber que no me gusta hablar de lo que no conozco. Por ello, y por la gran curiosidad que me produjo comprobar con aquella chaqueta de testigo que el patrón me sentaba tan bien, decidí que había que conocer con mayor profundidad los servicios de Nueva Costura.

Cierto es que cuando comenzamos a buscar tejidos para mi nueva chaqueta pude comprobar que la oferta era amplia en cuanto a marcas y calidades, pero escasa en cuanto a colorido y diversidad -me consta que están en vias de resolver esto en la mayor brevedad-. Y es que, por desgracia, lo habitual es que la clientela siga pensando en los servicios a medida únicamente para trajes formales o combinaciones generalmente sobrias. Es por ello que las sastrerías a veces se olvidan de aquellos que nos gusta vestir a medida por placer y no siempre en entornos formales.

Tras buscar entre diferentes marcas y catálogos decidí probar con Dormeuil, pues sólo tengo un traje realizado con tejidos de esta firma y lo cierto es que el resultado que me está dando es fabuloso. Para el que no lo sepa, Dormeuil es una firma francesa que confecciona sus tejidos en Reino Unido. Goza de gran prestigio y valoración entre los entendidos pero si es cierto que su nombre es menos sonado que otras más habituales. Como punto ligeramente controvertido diré que sus tejidos por lo general son a veces demasiado pesados y gruesos, aun estando pensados para épocas cálidas, supongo que vendrá motivado por su influencia británica.

El paño seleccionado en esta ocasión proviene de la colección Amadeus Jacketing, tejidos ligeros pensados para invierno o lo que podríamos considerar como entretiempo. En concreto elegí la referencia 440107, con tonos tierra y verdes, que dará como resultado una chaqueta perfecta para combinar desde con pantalones formales azules o grises, hasta con otras variantes más desenfadadas como vaqueros o chinos.

 Elegí como combinación un forro completo de tono granate para que contrastara bien y dejara claras las intenciones desenfadadas de esta chaqueta. El botón escogido al tono pero de aspecto jaspeado no dejaba tampoco lugar a dudas en cuanto al carácter informal de la prenda.

Aunque reconozco que soy fiel aficionado a los bolsillos de parche en mis chaquetas -y más cuando se trata de darles un aire y uso informal-, lo cierto es que me apeteció en esta decantarme por unos bolsillos de vivos con tapeta, algo más formales.

Como era de esperar en mí, también decidí ampliar algo más la solapa con respecto a la medida del testigo, ya sabéis que soy de los que piensa que la proporción de la solapa debe ser, al menos, de 2/3 de la medida desde el cuello hasta la punta del hombro. Aunque esto vaya en gustos.

Dos aberturas traseras para una espalda que poco más hizo falta retocar más allá de sacar un par de centímetros en cintura para que no se clavara como véis en la imagen a continuación. Pero, como podéis comprobar, las líneas quedan muy limpias en cuello, espalda y hombros.

La parte delantera también quedaba francamente bien en la prueba con el testigo. Tanto el largo de la chaqueta, como el aplomado de la solapa sobre el pecho, o el ancho de las mangas. Todo parecía caer en su sitio sin mayor problema, a excepción, como podéis comprobar, de un leve ajuste en el largo de mangas.

Estas sensaciones, lógicamente, te hacen ganar seguridad a la hora del encargo. A pesar de que yo siempre confío en el buen hacer de cada profesional, el comprobar por tí mismo que el patrón base te sienta bien es toda una garantía de satisfacción futura.

Poco más que añadir al respecto. Esta semana tengo prevista la primera prueba con la chaqueta todavía sin montar del todo y comprobaremos si todo va correctamente o necesitamos de algún ajuste más.

Sólo recordaros que las chaquetas en Nueva Costura parten de un precio de 450 euros, que sin duda, tras vivir parte del servicio prestado, ya os digo que merecen mucho la pena. Pero seguiremos comprobando si es así en el próximo capítulo.

¡Nos vemos pronto!

C/ Conde de Aranda, 20, Bajo Izq

28001 – Madrid

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