Presentación Traje Príncipe de Gales Fields.

Como ya os adelanté en el último artículo sobre el nuevo encargo en Sastrería Fields, que por cierto en breve iré a probar porque ya está listo, este traje me sorprendió mucho en la segunda prueba, ya que aquellas hechuras amplias y desproporcionadas que me hicieron dudar de la viabilidad de este proyecto, se convirtieron en estilizadas formas y en un ajuste extraordinario. Recordad, echando un vistazo al artículo de la última prueba, todos aquellos arreglos que tuvimos que marcar sobre las prendas.

Sin embargo, y como podéis comprobar en las fotos de hoy, el resultado ha sido finalmente muy satistactorio.

Para entender este traje y sus peculiaridades debemos tener claro el concepto que pretendía yo con este encargo: Yo buscaba conseguir un traje de sport para invierno con un aire retro y principalmente cómodo. Y creo que lo hemos conseguido. El tejido de Holland & Sherry ayuda mucho a ello, ya que a pesar de ser grueso su tacto es muy agradable al contacto con la piel.

Sus proporciones no son especialmente ceñidas sino amplias o con la holgura justa como para resultar ambas prendas confortables en cualquier momento, sin parecer excesivamente amplias. Esto lo notamos especialmente en el pantalón, con una pernera estilizada pero con sobrada tela en cadera y muslos, que disminuye conforme nos acercamos al bajo.

La ejecución de su bolsillo relojero, los ceñidores laterales de pequeño tamaño, el bajo con vuelta y forrados para no tener vuelo, o los bolsillos laterales de vivos, todo recuerda a un pantalón clásico, atemporal y añejo. Y me gusta. Aunque a decir verdad, al estar pensado para vestir alto de cintura, ser ligeramente ancho en su parte superior, si se nos olvidan los tirantes como me ocurrió aquel día para las fotos, con poco que nos movamos el pantalón se desubica de su sitio y el fit de la prenda comienza a hacer extraños. Así que en este caso es imprescindible hacer uso de los tirantes para garantizar su correcta posición en todo momento.

La chaqueta, como podéis ver a continuación encaja a la perfección en espalda, hombros y pecho. La única salvedad es que no estoy acostumbrado a esta construcción tan armada de hombros (a pesar de que se supone que fue aligerada), pero creo que es sólo eso, falta de costumbre, porque he de reconocer que luego frente al espejo me veo igualmente favorecido.

El ancho y largo de las mangas de la chaqueta son sencillamente perfectos. Estilizan sin ser excesivamente amplios y muestran la camisa lo que se debe. ¿Qué más se puede pedir?

La solapa dibuja una bonita punta de lanza de pico bajo y proporciones anchas. El cruce es bajo, pero por poner una pega el quiebre de la solapa para mi gusto debería acercarse más al punto de cruce y no generar ese espacio vacío, que por suerte con el uso tiende a reducirse al coger forma.

Aunque en esta ocasión haya decidido vestir este traje de manera muy informal, incluyendo un jersey verde khaki y una camisa muy sport, lo cierto es que se trata de un traje bastante camaleónico, pero también es mucho menos formal al no tratarse de un gris frío y desaturado, sino que contiene cierta tonalidad camel que le abre a un mundo de posibilidades mucho mayor, y que también ofrece la oportunidad de poder usar de forma separada ambas prendas sin que ello supongo el más mínimo problema.

He de decir que esta primera experiencia de medida en Fields ha sido muy interesante y que sin duda ha abierto un nuevo camino a mis nuevos encargos, tanto es así que como sabéis ya está lista la prueba de una nueva chaqueta en donegal y dos pantalones de pana muy especiales.

¡Espero que os haya gustado!