No todo es blanco o negro.

El mundo de la sastrería es aún desconocido para muchos. Incluso para los que lo conocemos bien, cada día descubrimos cosas nuevas que no dejan de sorprendernos. El cliente a veces, desconocedor de lo que las prendas esconden, tiende a comparar servicios únicamente basándose en precios, sensaciones y marketing, olvidándose a veces de factores realmente importantes.

He comprobado con los años que dos de los factores más importantes en la durabilidad de una chaqueta es el grado de calidad de sus entretelas, y por supuesto su nivel de confección. Factores que como decíamos antes, a veces son olvidados por muchos clientes a la hora de adquirir una nueva prenda.

Recordemos que la función principal de la entretela es dar el cuerpo, la forma y el empaque que el tejido por si sólo no tiene. Por ello, el tipo de unión de ambos estará directamente ligado al nivel de confort, calidad y sensaciones que la prenda nos transmita.

Ya hablamos en su día sobre el interesante mundo de las entretelas (ver artículo), pero en aquella ocasión nos centramos en las más conocidas dentro de la sastrería artesanal. Sin embargo, un alto porcentaje de las prendas que encontramos a la venta, o por encargo, hacen uso de entretelas que nada tienen que ver con aquellas de las que hablamos. Por ejemplo la mayoría de las chaquetas de confección llevan entretelas termofijadas, en lugar de picadas y cosidas, probablemente buscando la rentabilidad de la prenda en aspectos que no se ven y aprovechando que el gran público lo desconoce.

Puede parecer una nimiedad el hecho de que una entretela vaya cosida o termofijada, sin embargo, la durabilidad del conjunto será totalmente diferente en un caso u otro. Una entretela termofijada es aquella que se adhiere al tejido mediante un pegamento que se libera al planchar. Este proceso de fijación con el tiempo, el uso y las visitas a la tintorería termina siendo reversible, es decir, el pegamento deja de cumplir su función y por lo tanto la entretela se separa del tejido, provocando desagradables burbujas y evitando que esta realice su labor. Además, casualmente, este tipo de efectos suelen presentarse en las zonas más visibles, como son solapas y pecho.

Aunque por desgracia, los efectos de la elección de una entretela incorrecta no son sólo estos. Por ejemplo, usar un pasamán termofijado al construir los cantos de los delanteros, traerá consigo a la larga, con el uso y el despegue de estos, el horrible efecto de los “cantos vueltos”. Es decir, cantos que pierden su forma y rigidez, volviendo las vistas y dando una sensación de desgaste acusado y en la mayoría de casos prematuro, echando por tierra la imagen de nuestra chaqueta.

En cambio, el uso de entretelas picadas y cosidas garantiza una unión con el tejido prácticamente de por vida, lo que se traduce evidentemente, en una durabilidad de la prenda mucho mayor, que sólo dependerá de la calidad del tejido y no de otros factores como explicábamos antes. Es una pena configurar nuestras prendas escogiendo tejidos de alta calidad -y precio- y no prestar atención a aquel elemento que irá asociado de por vida a éste.

Lógicamente no será comparable el coste de cortar, hilvanar y coser las entretelas a usar una entretela precortada que únicamente adherimos al tejido con ayuda de la plancha. El tiempo, esfuerzo y conocimiento que cada proceso exige es totalmente diferente y por lo tanto su valoración económica lo será también. Es por ello, que tenemos que ser conscientes de que si estamos ante una prenda con un nivel de entretelado superior jamás podrá ser comparable en precio a aquella prenda en la que se ha escatimado en ello. Como decíamos antes, y por desgracia, son muchos los profesionales que aprovechan el desconocimiento por parte del cliente para abaratar costes en algo que a priori no se ve.

Para comparar prendas y servicios de distinto precio deberíamos tener en cuenta, entonces, no sólo su nivel de construcción, sino también, la calidad de los materiales de su interior.

Dentro de la industria de la Sastrería, ya sea Artesanal o Industrial, no existe un estándar en el proceso de construcción de las prendas. Cada taller realiza sus prendas siguiendo un método diferente, bien sea por falta de personal cualificado o por tratar de reducir costes con el objetivo de ser competitivo dentro del mercado. Por ello, existe una disparidad de precios entre talleres que cuentan con diferentes filosofías de trabajo. Existirá el taller que prime la calidad por encima del precio, y aquel otro taller que haga lo contrario. Pero ahí no queda la cosa, ya que no todo es blanco o negro, es decir, existe una gama de grises a tener muy en cuenta.

Es por esto que pienso que hoy día hablar únicamente de Sastrería Industrial y Sastrería Artesanal, sin dar más información resulta a todas luces demasiado simplista. Y, por ejemplo, deberíamos saber que las diferencias entre procesos y materiales usados, no sólo las encontramos en los talleres de Sastrería Industrial, ya que entre talleres artesanales también descubrimos diferencias entre sus procesos. Por ejemplo, existen talleres en España que realizan el picado de las entretelas de solapa a máquina (fila a fila) mientras que otros lo realizan a mano. También algunos cosen los forros a mano y otros tantos a máquina. Por lo que una vez más esto deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de valorar tarifas diferentes.

Volviendo a la Sastrería Industrial y a fin de aprender a valorar con sentido diferentes servicios, debemos conocer otro factor de vital importancia. Resumiendo lo anterior, la calidad de una prenda la da la conjugación entre su confección, sus materiales y, por último, su diseño. Ni todo es diseño, ni todo es confección, la mezcla justa entre ambos garantizará el éxito de la prenda.

Una de las peculiaridades de lo que conocemos como Sastrería Industrial es que la mayoría de talleres trabajan con un patrón base, más o menos modificable. Parece lógico pensar que el diseño de este patrón influirá en el resultado final de la prenda. Desafortunadamente la gran mayoría de talleres de Sastrería Industrial cuentan con patrones desactualizados que para dejar al gusto actual del cliente necesitan modificar en demasía, provocando alteraciones en la prenda que ponen en peligro un ajuste final correcto. Este es un hecho mucho más habitual de lo que creemos, con independencia de que la toma de medidas se lleve a cabo mediante testigos o por medición directa.

Tras haber analizado y probado multitud de servicios de Sastrería a lo largo de estos siete años al frente de SinAbrochar, descubrí que usar un patrón actualizado y bien estudiado minimiza los errores de ajuste sobre el cuerpo del cliente, garantizando la satisfacción de éste con el resultado de la prenda, de manera mucho más rápida y eficiente. Lógicamente invertir tiempo y recursos en desarrollar patrones de este tipo inevitablemente termina repercutiendo en el precio final de las prendas, pero esto debemos tenerlo en cuenta una vez más a la hora de comparar diferentes servicios.

Quizás ahora que hemos sido conscientes de ciertos aspectos y elementos, que tal vez no conocíamos, sepamos valorar mejor los servicios que cada sastrería nos ofrece.

En Tadino Sastrería, contamos tanto con un patrón actualizado y muy analizado, como un sistema de construcción mediante entretelas cosidas de gran calidad, impropio en la mayoría de Sastrerías Industriales con las que se supone que compite. Por ejemplo con solapas picadas a máquina fila a fila como se realiza en algunos talleres de sastrería artesanal. Así como el cosido de los forros totalmente a mano.

¡Comenzamos la semana!