Evolución de un look básico.

En el artículo de la semana pasada pudimos comprobar cómo la elegancia no consiste en adornar sin sentido y de forma artificial nuestro cuerpo, sino siguiendo unos criterios que aporte naturalidad, comodidad y lógica a nuestra forma de vestir.
Hoy os muestro 5 looks que giran en torno a básicos de armario y que dispuestos en el orden que los veremos a continuación podría tratarse de la evolución en el vestir de cualquiera de nosotros. De esta forma demostraremos dos cosas: Primero, no es tan difícil vestir con cierto estilo acorde a cada situación. Y segundo, no son tantas las prendas que necesitamos para hacerlo.
Comencemos…
Este look seguramente corresponda al que muchos hombres usen diariamente para ir a trabajar -si no se les exige traje-, para asistir a clases o para quehaceres diarios.
Desde mi punto de vista, demasiado desenfadado para cualquier tarea que no sea claramente ociosa.
A continuación encontraríamos una variación algo más decente en la que la camisa pasa a estar por dentro de los pantalones. Aún así sigue siendo un look totalmente sport y desenfadado.
Hasta ahora sólo hemos usado unos chinos beige, una camisa azul clara y un cárdigan azul marino.
La siguiente evolución conllevaría cambiar el cárdigan por una americana de sport, y para seguir en la línea de básicos hemos continuado con color azul marino. Y sí, he prescindido del pañuelo a conciencia ya que -por vergüenza- suele ser la tónica de aquellos que se aventuran a probar con la chaqueta de sport.
No olvidemos que seguimos ante un look totalmente informal. Y por lo tanto este podría ser válido para cualquier situación desde ociosa hasta laboral que no exija demasiada formalidad.
Curiosamente el siguiente paso suele ser incorporar la corbata dentro de este tipo de looks, olvidándonos por completo del pañuelo, cuando quizás lo ideal sería incorporar primero éste al bolsillo superior de nuestra chaqueta.
Podemos empezar por algo sencillo, doblado de forma discreta y sin asomar demasiado. Seguiremos teniendo un look exactamente igual de informal pero ya no parecerá que nos falta algo en ese bolsillo (Acordaros de esto cuando ya os acostumbréis a llevar pañuelo).
Una vez que estemos más acostumbrados a la chaqueta y la llevemos con la misma naturalidad que hemos llevado siempre un jersey, pasaremos a incorporar una corbata y otro pañuelo diferente a contraste.
Pero antes debemos entender que para sentirnos realmente cómodos con una chaqueta la hechura de esta debe ser acorde y favorecedora para nuestra fisionomía. (Descubre más sobre esto)
A grandes rasgos la clave de una chaqueta son: Hombros-Cintura-Mangas-Largo. Para que el conjunto nos favorezca los hombros deben encajar bien, las mangas deben tener el largo y ancho correcto, la cintura ni demasiado apretada ni demasiado suelta y el largo acorde a nuestra altura. Es obvio que en el mundo de la sastrería encontraremos la mejor solución a esto, pero cierto es que, con suerte y cierta maña en los arreglos, también podremos hacernos con prendas RTW que nos sienten realmente bien.
Y llegamos a un look que si bien sigue siendo claramente informal, se acerca cada vez más a lo que conocemos como business casual. Su polivalencia hará que este tipo de looks sea perfecto para profesionales liberales que no precisen de una etiqueta específica pero gusten de dar una imagen correcta hacia el exterior, como ya comentamos en este otro artículo, y todo aquel que quiera vestir con cierta elegancia pero siempre dentro de un ámbito formal.
Por favor, no confundir el uso de chaqueta y corbata con formalidad porque nada tiene que ver. En ninguno de los casos cualquiera de los 5 looks que hoy hemos diseccionado podremos tenerlos en cuenta como formales. Son sólo 5 ejemplos de combinaciones con un grado de menor a mayor formalidad, pero en cualquier caso siempre desde el lado sport.
¡Seguimos con el Martes!




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