Encargo a ciegas en Fields Madrid.

Hace algún tiempo estuve en Fields para recoger el último encargo y ver si había algo que inspirase al próximo, pero si bien con el pantalón lo tuve claro desde el principio, con la chaqueta estaba bastante dudoso. Giancarlo, responsable de sastrería del establecimiento de Jorge Juan, en Madrid, me propuso algo realmente novedoso. Y era elegir él por mí, el tejido para la chaqueta y no saberlo hasta el día de la prueba.

Cierto es que cada vez estoy siendo más exigente con mis nuevas incorporaciones de armario, y que trato de estudiar mucho cualquier nueva inclusión en él, para maximizar las posibilidades. Aunque la propuesta de Giancarlo me resultó divertida e interesante, reconozco que algo de miedo e incertidumbre recorrían mi cuerpo al recordar algunas de las sugerencias un tanto atrevidas que me había propuesto en el pasado.

Si el día de una prueba en sastrería es ya de por sí un momento de cierta intriga y curiosidad, por descubrir cómo han quedado los detalles diseñados, imaginaos cómo es cuando ni siquiera sabes cuál es el tejido de tu nueva chaqueta…

Cuando descubrí ese cuadro tartán en tonos rojizos, mi primera impresión fue de alivio, pues me esperaba algo más radical incluso, a pesar de que el modelo elegido ya lo era sustancialmente. Pero una vez puesto junto al pantalón, el conjunto me recordó mucho a esos looks americanos de los años 60 y lo cierto es que vi bastantes posibilidades interesantes. ¡Me gustaba!

Giancarlo me guardaba otra curiosa sorpresa, y es que sin avisar, me había encargado también un chaleco, este en un color anaranjado liso que si bien en el catálogo gozaba de cierto punto interesante, en directo no me terminó de encajar del todo. Pero creo que más por el color por el diseño del mismo, con un escote demasiado alto para lo que acostumbro y unos botones sin ningún tipo de contraste.

En cuanto al fit de las prendas, a pesar de ser, en general, francamente bueno en el caso de la chaqueta, hubo que corregir algún detalle en hombros y en costura de centro de espalda, así como costados, para dejarla finalmente a mi gusto.

En el caso del pantalón hubo que ajustar algunos centímetros en el ancho pues quedaban demasiado holgados. Por otro lado, como podéis ver, nos decantamos por unos bolsillos de tipo americano y una cintura limpia, acompañada de ceñidores y botón ligeramente desplazado.

He de decir que el tejido de este pantalón es una auténtica gozada. Se trata de un algodón muy suave y liviano de Holland & Sherry, perfecto para Verano, pero con el único inconveniente que parece arrugar con suma facilidad.

De esta misma firma británica se escogió el resto de paños para chaleco y americana, en concreto del catálogo Xtreme.

Sin duda alguna estamos ante una combinación realmente atrevida y hoy día muy llamativa en según qué ocasiones, pero lo cierto es que tengo la certeza de que esta chaqueta demostrará con facilidad tener más posibilidades de combinación de las que a priori parece tener. Y pronto lo veréis.

Soy consciente de que esta nueva chaqueta tendrá tantos seguidores como detractores, por lo que probablemente no deje indiferente a nadie. Próximamente descubriremos cómo quedan esos detalles por retocar y comprobaremos si de verdad, o no, es una chaqueta con posibilidades o relegada a ocasiones muy concretas y especiales.

¡Seguimos con la semana!

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