Conociendo el nuevo espacio de Tomblack. Barquillo, 44

Desde SinAbrochar hemos sido testigos durante estos años del gran crecimiento del proyecto de Tomblack, mejorando cada día en todos los aspectos. La imagen de esta sastrería ha ido tomando forma y estilo conforme iba consolidandose, y prueba de ello es el nuevo espacio que inauguraron hace unos meses en el número 44 de la conocida calle Barquillo en uno de los barrios madrileños más cosmopolitas y creativos de toda la capital.

Estamos acostumbrados a que las sastrerías en la mayoría de los casos sean lugares rodeados de grandes muebles de nobles maderas envejecidas por el paso del tiempo y el uso, sitios con cierto encanto tradicional. Sin embargo, esto no es lo que encontraremos en este nuevo espacio. Un flujo de luz constante, sumando a un diseño moderno y contemporáneo hacen de este espacio un establecimiento atípico, pero perfecto para este cometido.

La luz será nuestra aliada a la hora de discernir y sopesar nuevos tejidos, los espacios abiertos, amplios y sencillos nos ayudarán a ver cada detalle de nuestras nuevas prendas sin distracciones de ningún tipo. Las tonalidades neutras que invaden todo el espacio jamás rivalizarán con ninguno de nuestros complementos. Sin duda alguna puedo decir que me parece un lugar ideal para disfrutar al máximo de nuestra afición por el vestir.

En Tomblack saben lo que nos gusta y son conscientes del valor añadido que dan las relaciones estratégicas, por ello, entre otras, colaboran con firmas como Martinson y Cobbler Union. Marcas que complementan sus servicios de sastrería ofreciendo, en este caso, gafas de sol y calzado siguiendo filosofías similares en cuanto a calidad y servicio.

Cada detalle de cada estancia está pensado por y para el disfrute de la experiencia, y esto es algo que personalmente me gusta mucho. Poder sentirse cómodo y relajado durante el proceso de un nuevo encargo es parte esencial del mismo.

Mario es la persona responsable de este nuevo establecimiento, en el que encontraremos, además de una sala de espera, tres dependencias preparadas para atender al cliente. Tanto para grupos, pensado para amigos o invitados a una boda o evento, como para uso individual, acompañados por supuesto de quien nosotros queramos.

Música a nuestra elección, intimidad, libertad y confort, máximas que se respiran en todo el habitáculo con una naturalidad inusitada.

Aprovechando mi visita pude comprobar que las novedades no sólo están en la apariencia, sino que en la oferta de tejidos también encontramos nuevas propuestas interesantes de paños con origen nada más y nada menos que en Biella, esa región italiana conocida por su gran tradición en pañería.

Esta visita sólo tuvo como objeto conocer este nuevo espacio de primera mano y descubrir algunas de las novedades que desde Tomblack andan tramando. Siempre es un placer tratar con ellos y estoy seguro que no tardaremos en ver alguna que otro reportaje desde este nuevo lugar. Y será un placer, pues como os digo la comodidad, tranquilidad y sensaciones ofrecidas han estado presentes en todo momento aquí. Cada rincón resulta francamente agradable, y a pesar de encontrarse en una zona con gran actividad de vehículos y viandantes, lo cierto es que una vez dentro consigues evadirte por completo de todo y centrarte en disfrutar. No hay nada que te distraiga de tu cometido, y eso en un mundo en el que el tiempo es oro se agradece, y mucho.

Nos veremos pronto, Tomblack.

Tu mientras puedes pedir tu cita previa siguiendo haciendo click AQUÍ.

¡Feliz inicio de semana!